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Redacción deportes, 23 mar (EFE).- Las decisivas intervenciones de los porteros Caomhin Kelleher, de la República de Irlanda, y de Matz Sels, de Bélgica y que incluso detuvo un penalti, evitaron los goles en el duelo amistoso que midió este sábado a ambos equipos en el Aviva Stadium de Dublín.

EFE/EPA/DAMIEN EAGERS

Bélgica, con el centrocampista del Atlético Madrid Arthur Vermeeren de titular y Dodi Lukebakio, del Sevilla, suplente y en acción la última media hora, estará en la fase final de la Eurocopa. Encuadrado en el grupo E junto Eslovaquia, Rumanía y Ucrania o Islandia.

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El equipo belga alargó su buena racha. Ya lleva doce partidos sin perder: ocho triunfos y ahora cuatro empates. Buscó más la victoria que el cuadro local. Pero la República de Irlanda dispuso de la ocasión más clara: un penalti.

Poco antes de la media hora una mano dentro del área de Vermeeren que repelió un tiro de Dara O’Shea fue sancionada como penalti. Lo ejecutó Evan Ferguson pero Sels, meta del Nottingham Forest, lo paró con las piernas.

Fue casi la única oportunidad local. Más exigido estuvo Kelleher. El portero del Liverpool tuvo que intervenir decisivamente a los intentos de Lois Openda, al inicio de la segunda parte, y de Thomas Meunier, en el 72, especialmente.

Antes ya había salado al campo Lukebakio que ocupó el puesto de Johan Bakayoko en el cuadro belga que no pierde un partido desde el 22 de noviembre del 2022, en el Mundial, contra Marruecos.

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