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Washington, 10 de mayo de 2024.- La administración del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, está preparando una estrategia agresiva hacia China que incluiría el incremento significativo de aranceles a varios productos estratégicos, entre ellos los vehículos eléctricos. Según adelantos de la prensa estadounidense, que citan un informe del The Wall Street Journal, se espera que las tasas a los vehículos eléctricos se cuadripliquen, pasando del actual 25% a casi el 100%, con un arancel adicional del 2,5% a todos los automóviles importados.

Este martes, el gobierno de Biden anunciará oficialmente su política renovada hacia Beijing, marcando un posible endurecimiento en las relaciones comerciales entre las dos economías más grandes del mundo. El plan también contempla aumentos en los aranceles de minerales críticos y productos utilizados en la fabricación de paneles solares y baterías.

El incremento de los aranceles es una continuación de la política comercial restrictiva iniciada bajo la administración de Donald Trump, que impuso aranceles a productos chinos valorados en cientos de miles de millones de dólares, desencadenando una guerra comercial que tuvo repercusiones globales.

En abril, durante un discurso en Pittsburgh, Biden ya había anunciado que instruiría a la representante de Comercio Exterior, Katherine Tai, a considerar el aumento del arancel actual sobre importaciones de acero y aluminio chino del 7,5% a un 25%. Además, la administración puso en marcha una investigación sobre las prácticas comerciales chinas en los sectores de construcción naval, marítimo y logístico, lo que podría derivar en más aranceles.

A pesar de estas tensiones, Estados Unidos y China continúan colaborando en áreas cruciales como el cambio climático. Esta misma semana, John Podesta, asesor principal de EE.UU. para el Medio Ambiente, y Liu Zhenmin, enviado especial de China para el cambio climático, sostuvieron reuniones en Washington para avanzar en acuerdos para combatir la crisis climática, según un comunicado del Departamento de Estado.

La nueva política de Biden hacia China refleja un equilibrio entre la competencia estratégica y la cooperación en desafíos globales, mostrando una administración dispuesta a usar la política comercial como herramienta de su estrategia geopolítica mientras busca mantener abiertos los canales de diálogo en áreas de interés mutuo.

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