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Gaspar Ruiz-Canela y Piyapon Poottima

Thai Ban (Tailandia), 9 feb (EFE).- El tailandés Kratchakorn Buddhasorn decidió regresar a su país poco después de ser herido en el ataque de Hamás contra Israel el pasado 7 de octubre, pero ahora quiere marcharse otra vez a tierras israelíes debido a las deudas y la precariedad laboral en Tailandia.

Su caso no es aislado, ya que muchos trabajadores tailandeses se endeudaron para poder ir a trabajar a Israel como temporeros en el campo y ahora algunos de los que fueron repatriados tras el ataque de la organización islamista Hamás quieren regresar para poder ganar más y ahorrar.

Kratchakorn, de 42 años, explica a EFE que, cuatro meses después de regresar a su país, apenas puede sobrevivir con un trabajo como repartidor para una cadena de tiendas en el que gana un salario base de 500 bat (13,96 dólares o 12,96 euros) al día más 15 bat por pedido.

“En Tailandia no tenemos suficiente dinero y no llegamos a fin de mes. Por lo menos, trabajando en el extranjero ganamos una cantidad de dinero que cubre los gastos”, señala en una entrevista en una vivienda en Samut Prakan, una provincia colindante con Bangkok.

El tailandés, que en Israel trabajaba en una granja de hortalizas, vive en esta casa junto con su mujer y otros cuatro inquilinos, mientras que sus tres hijos de 9, 12 y 13 años están al cuidado de sus abuelos maternos en el noreste del país.

Kratchakorn acumula deudas por el coche y los gastos por sus hijos, además de un préstamo del banco de 150.000 bat (4.189 dólares o 3.887 euros) que pidió para sufragar la solicitud para marcharse a Israel, incluidos los exámenes médicos, traducciones y el billete de avión.

A pesar de que las autoridades aconsejan a los tailandeses en Israel que regresen a su país, el tailandés cree que la situación en el país de Oriente Próximo es más segura ahora y los salarios muchos más elevados que en Tailandia.

Ataque inesperado y confuso

El trabajador se encontraba trabajando en una granja en la aldea israelí de Mavki’im, unos 8 kilómetros al norte de la Franja de Gaza, cuando cayó un cohete en el ataque inesperado del movimiento palestino Hamás el pasado 7 de octubre.

“Un compañero llamó a nuestro jefe y (este) nos dijo que dejáramos de trabajar y que nos iba a llevar a un lugar seguro”, dice Kratchakorn, que antes de viajar a Israel trabajaba en una fábrica de partes de vehículos.

“Cuando íbamos hacia el campamento justo al lado de la carretera se abrió fuego y recibí un balazo en la rodilla”, relata el tailandés, que huía en una camioneta con unas diez personas.

Otro de los ocupantes recibió otro disparo en la pierna, un tercero, en el brazo, y un cuarto fue alcanzado en el rostro y como consecuencia perdió la vista en un ojo, aunque finalmente llegaron a un lugar seguro.

Kratchakorn, que llevaba un año y tres meses en Israel recogiendo tomates y pepinos, afirma que su herida no era grave, pero que en el hospital había escasez de medicinas, y decidió volver en un vuelo a Tailandia que llegó el 12 de octubre.

Solicitud para regresar a Israel

El Gobierno tailandés prometió 50.000 bat (1.396 dólares o 1.295 euros) en ayudas de emergencia a los retornados, pero Kratchakorn solo ha recibido 15.000 de momento.

En esta tesitura, el trabajador ha solicitado poder volver a Israel para finalizar su contrato de 5 años y tres meses, ya que allí puede ganar entre 50.000 y 70.000 bat (1.955 dólares o 1.813 euros), si trabaja horas extra el sábado y domingo.

“La solicitud está en proceso, pero aún no sé cuándo podré volver”, afirma el trabajador, sentado en el suelo en el humilde salón de su vivienda, con apenas un mueble, un sillón, un par de ventiladores y otros pocos enseres.

En el momento de la ofensiva de Hamás había en Israel unos 30.000 tailandeses, en su mayoría mano de obra agrícola, y fueron uno de los grupos de extranjeros más afectados por la violencia.

La ofensiva de los militantes palestinos se saldó con más de 1.200 muertos, incluidos 39 tailandeses, y más de 240 rehenes, entre ellos 32 tailandeses.

Desde entonces, 23 rehenes tailandeses han sido liberados y otros 9.000 temporeros tailandeses han sido repatriados.

Israel declaró la guerra a Hamás el mismo 7 de octubre y su ofensiva en el enclave palestino de Gaza ya contabiliza más de 27.000 muertos y unos 47.000 heridos la mayoría niños y mujeres, de acuerdo con el Ministerio de Sanidad de la franja, bajo la autoridad del grupo islámico. EFE

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(foto) (vídeo)

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