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Tokio, 13 dic (EFE).- El jefe de estrategia política del partido gobernante japonés, un importante cargo en el entramado político del país, dimitirá por su supuesta vinculación con irregularidades de financiación y tributarias, adelantaron este miércoles medios locales.

La prevista renuncia de Koichi Hagiuda, filtrada por medios como la cadena pública NHK, es la primera conocida tras salir a la luz el escándalo, un nuevo golpe para el ya castigado Gobierno del primer ministro Fumio Kishida, con índices de aprobación bajo mínimos.

La decisión de Hagiuda, exministro de Economía y hombre fuerte dentro del Partido Liberal Democrático (PLD), cuya división de políticas internas preside, se produce a la luz de las filtraciones que aseguran que Kishida planea reemplazar como pronto este jueves a cuatro de sus ministros salpicados por el caso.

Las remodelaciones del Gabinete en Japón son aprovechadas por el jefe del Ejecutivo para revisar también puestos de peso internos en su partido y Hagiuda habría decidido dimitir antes de la purga.

La nueva crisis que atraviesa la Administración de Kishida se debe a un escándalo de aparentes irregularidades de financiación del PLD y a una serie de cobros en negro vinculados a las mismas por parte de importantes figuras de la formación al menos entre 2018 y 2022.

Entre las figuras a las que se han vinculado al caso están el portavoz y número dos del Gobierno, Hirokazu Matsuno; el actual titular de Economía, Comercio e Industria, Yasutoshi Nishimura; el ministro del Interior, Junji Suzuki, y el de Agricultura, Ichiro Miyashita, que Kishida tendría previsto reemplazar.

Otros perfiles de peso en el PLD salpicados por las irregularidades son el secretario general del partido en la Cámara Alta, Hiroshige Seko, o la exministra de Juegos Olímpicos Seiko Hashimoto, de acuerdo a las filtraciones de los medios locales.

Seko también habría decidido abandonar su actual cargo, según NHK.

El caso sigue bajo investigación por parte de la fiscalía y por el momento no se han presentado cargos formales, pero derivó en una infructuosa moción de censura contra Matsuno por parte de la oposición para ejercer presión en la búsqueda de responsabilidades.

Kishida ya anunció la semana pasada su decisión de abandonar la jefatura de su facción (agrupaciones políticas dentro del mismo partido, cinco de las cuales estarían involucradas en las irregularidades), para distanciarse de las sospechas, en un movimiento que podría dificultar su continuidad como líder.

La legislatura del actual primer ministro nipón expira en octubre de 2025, pero en 2024 deberá afrontar otras primarias internas.

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