Publicidad

Madrid, 3 feb (EFE).- Va camino el Atlético de Madrid de convertirse en el equipo al que más se enfrentó Carlo Ancelotti en su exitosa carrera como técnico, y Diego Simeone en el técnico al que más se midió y el que más le exigió. El único que ha derrotado al Real Madrid este curso. Y en dos ocasiones. Dejándole sin Copa del Rey. Un cara a cara marcado en el pasado por la gran cita de Lisboa que va dejando capítulos repletos de igualdad.

“Es uno de los enfrentamientos más difíciles porque Simeone maneja muy bien el equipo y organiza muy bien los partidos”, confiesa Ancelotti antes de un nuevo pulso con el ‘Cholo’, el vigésimo cuarto, con un balance previo de máxima igualdad: nueve triunfos para cada uno y cinco empates.

Salvo dos partidos de la fase de grupos de la Liga de Campeones 2016-17 al mando del Bayern Múnich, el resto (21) fueron derbis madrileños (ocho triunfos, cinco empates y ocho derrotas). Y es que ‘Carletto’ nunca pudo con Simeone en LaLiga en su primera etapa en el Real Madrid, en la que empató en una ocasión y encajó tres derrotas, dos de ellas en el estadio Santiago Bernabéu que frustraron el camino hacia el que, en aquel momento, era el único título que faltaba en su largo historial.

El desquite de Ancelotti quedó para la historia. La inolvidable décima Copa de Europa para el madridismo. Pasaron seis años y medio hasta que LaLiga recuperó un pulso de entrenadores históricos que la engrandece. Y no tardó en desquitarse ‘Carletto’ llevándose su primer derbi liguero con claridad, 2-0 en el Santiago Bernabéu con tantos de Karim Benzema y Marco Asensio en diciembre de 2021.

La derrota menos dolorosa se produciría en la segunda vuelta, a tres jornadas del final, con el título en el bolsillo, la deseada gran Liga de Europa que le faltaba al italiano, y con rotaciones pensando en una final de ‘Champions’ que volvió a conquistar.

Desde entonces, Carlo ha conquistado el Metropolitano en la competición doméstica, eliminado de la pasada edición de Copa en la prórroga al Atlético en el Bernabéu. El mismo camino del que firmó su último triunfo, en semifinales de la Supercopa de España el pasado 10 de enero. Sin embargo, junto a un empate a un tanto cedido la pasada Liga cuando el Real Madrid ya había enterrado sus opciones en febrero, aparecen dos golpes recientes.

El primero provocó una crítica dura a Ancelotti por su planteamiento sin 9 en el Metropolitano pese a la ausencia del brasileño Vinícius. Ese 3-1 de la sexta jornada y el rumor continuo del interés de la selección brasileña por el técnico italiano, pusieron en el foco al técnico madridista. El día que peor imagen dejó su equipo en un derbi, superado con claridad por el planteamiento de Simeone.

Nada que ver con el último precedente, cuando acusó el cansancio y el mayor desgaste de la Supercopa de España conquistada en Riad en una prórroga en la que el Atlético de Madrid explotó los errores madridistas para apearle en octavos de final de la Copa del Rey.

“Es uno de los rivales al que tengo mucho respeto por la capacidad de Simeone para leer los partidos”, confesó Ancelotti que siempre se ha rendido en elogios públicos hacia el argentino. Esas estratagemas tácticas del ‘Cholo’ han obligado a reinventarse al veterano técnico del Real Madrid.

Cambió su dibujo para pasar a 4-3-3 en la primera etapa, modificado a un 4-4-2 en la final de Lisboa. Regresó al tridente ofensivo en la segunda etapa hasta la llegada de Jude Bellingham y el inesperado regreso al conocido ‘árbol de navidad’ (4-3-2-1) en el derbi de la primera vuelta que fracasó en el Metropolitano.

El triunfo regresó con la fórmula de cuatro centrocampistas y el rombo para la libertad de movimiento de Bellingham, que aún no fue decisivo en un derbi. En un Real Madrid sin 9 puro, con libertad de movimiento arriba para los brasileños Vinícius y Rodrygo. Una fórmula que mantendrá en un partido que encara como posibilidad de asestar un golpe a LaLiga antes de recibir al Girona. Con el gran recuerdo en el pulso de Ancelotti ante Simeone para el italiano de su dominio en la competición de mayor prestigio, la Liga de Campeones, que desea trasladar en la competición doméstica en el derbi de mayor exigencia.

Roberto Morales

Publicidad