Madrid, 2 ene (EFE).- LaLiga irrumpió en el 2022 con la mayoría de los equipos mediatizados por el efecto del covid en sus plantillas y con un estruendo competitivo, la derrota del Real Madrid en Getafe, que devuelve parte del aliento a la ristra de aspirantes que habían decaído por la fortaleza evidenciada por el líder.

El delantero holandés del FC Barcelona Luuk de Jong celebra su gol, primero del equipo ante el RCD Mallorca, durante el partido de la jornada 19 de LaLiga Santander que disputaron Real Mallorca y FC Barcelona en el estadio Son Moix, hoy domingo en Palma de Mallorca. EFE/CATI CLADERA

El Real Madrid, precisamente el equipo ahora más aliviado por el coronavirus que ya le afectó en puertas del parón invernal, prolongó sus vacaciones navideñas y ofreció su peor versión del curso en el Coliseum, donde encajó su segunda derrota de la temporada. Ahora contempla su estancia en la cima con su renta reducida a catorce puntos respecto al campeón, el Atlético Madrid, que ganó al Rayo (2-0) y regresó a la zona champions, y también sobre el Barcelona, que salió airoso de Mallorca con un equipo de circunstancias (0-1). El cuadro de Xavi se alza a los puestos europeos aunque aún a quince del conjunto de Ancelotti.

Pero el revés blanco fue una buena noticia para el Sevilla, el más próximo y el principal animador del torneo, que puede situarse a cinco con un partido todavía pendiente, si gana el lunes en Cádiz. Porque ni el Betis, superado en el Benito Villamarín por el Celta (0-2), ni la Real Sociedad en Vitoria, víctima del efecto Jose Luis Mendilibar (1-1), sacaron rentabilidad del petardazo madridista.

La tabla empieza a adoptar el estado natural que se le presume en cada inicio de curso, con los poderosos al alza y el resto asociados a objetivos lógicos con su presupuesto.

LA ADVERTENCIA DEL PASADO

Irrelevante aparentemente para la clasificación el traspiés del Real Madrid desempolva la memoria con referentes de antaño dañinos para el conjunto de Ancelotti que en su anterior etapa protagonizó una estrepitosa caída, después de veintidós ventajas seguidas, que le apartó de un título que tenía encauzado. Aquél declive empezó en enero. Como ahora.

En este arranque de año fue un error garrafal de Éder Militao el que condenó al Real Madrid y frenó su buena racha. Fue en los primeros minutos y aprovechado para Enes Unal que puso por delante al Getafe. Todo el tiempo por delante tuvo el líder para voltear la situación pero estuvo espeso, sin argumentos y otra vez enredado ante una defensa de cinco.

El Getafe, acomodado en el efecto de Quique Sánchez Flores se defendió con orden y tampoco sufrió en exceso. Un tiro al palo de Modric y un par de respuestas de David Soria fue el escaso bagaje de un equipo hasta ahora intratable que evidenció que sin Vinicius, aislado por covid, es excesivamente plano.

“Hemos tenido una reacción los primeros diez minutos, después hemos estado más nerviosos, hemos perdido balones y hemos perdido los duelos. Regalamos el gol con un jugador que habitualmente destaca mucho en el aspecto defensivo. No hay mucho que decir de este partido salvo que nos hemos quedado un día más de vacaciones”, reconoció el técnico italiano. “No ha sido el equipo de antes de Navidad, menos concentración y compromiso. No merecíamos perder, el empate era justo, pero has regalado un gol que significa una derrota. Es un toque de atención a un equipo que estaba de vacaciones”.

VIDA NUEVA PARA EL ATLÉTICO Y BARCELONA

La entrada del año nuevo fue alentador para el Atlético Madrid que enterró la peor racha de derrotas en Liga de la década, cuatro consecutivas, para volver a la zona de Liga de Campeones.

No acusó el conjunto de Diego Pablo Simeone las bajas de Joao Félix, Griezmann, Koke o Llorente ni la presión por la urgencia de buenos resultados. Tampoco la sequía, cada vez mayor, de Luis Suárez. Tuvo a una buena versión y a Ángel Correa que firmó un doblete ante el Rayo (2-0).

El triunfo ante el equipo revelación, que sí acusó sus numerosas ausencias y que nada tuvo que ver con el que impactó en el primer tramo del curso, rearma la convicción del campeón y también su perspectiva.

“Es una victoria tremendamente importante. Los jugadores demostraron los importante que era ganar por cómo afrontaron el partido, con mucha ilusión y mucho corazón. Los cuatro partidos perdidos anteriores hicimos cosas importantes y buenas y los errores nos penalizaron, pero la realidad es lo que es y no la podemos cambiar”, dijo Simeone que pudo sentarse en el banquillo del Wanda tras superar el covid.

El Barcelona sobrevivió a sus numerosas bajas y salió de Son Moix con los tres puntos (0-1). Se reencuentra con el triunfo el plantel de Xavi Hernández que transitó con el gol de Luuk de Jong por un error del meta Manolo Reina al borde del descanso.

Fue de más a menos el cuadro azulgrana que no brilló pero que supo manejar el juego y que sobrevivió al final gracias a Marc Andre Ter Stegen que evitó el empate con una gran intervención en el tiempo añadido.

Vida nueva para el Barcelona, quinto en la clasificación y con un sitio entre los cuatro primeros a tiro.

EL BETIS Y LA REAL, AÚN ATASCADOS

El parón navideño sentó mal al Betis, superado por el Celta en el Benito Villamarín con dos goles de Iago Aspas (0-2), el primero de penalti y el segundo en el tiempo añadido, antes del descanso.

El conjunto de Manuel Pellegrini empieza el año como acabó el anterior, con derrota. El plantel sevillano, aún tercero, añade el castigo sufrido ante el Celta al padecido con el Athletic y ya siente la amenaza del Atlético Madrid, del que está a un solo punto, y del Barcelona, que se encuentra a dos.

Para el cuadro de Eduardo Coudet, pupilo en su día del técnico chileno y que se mostró letal en ataque, el resultado prolonga la mejoría anunciada que le ha sacado de la parte baja y que empieza a soñar con objetivos mejores tras encadenar siete de los nueve últimos puntos en juego.

Pellegrini prefirió tirar de optimismo. “Si nos dicen que acabamos la primera vuelta con 33 puntos y en 'Champions', todos estaríamos felices. Habría sido mejor acabar con 36 si ganamos este domingo o con 39 si lo hubiéramos hecho en Bilbao, pero no hay que dramatizar. Lo importante es ser autocríticos y tratar de repetir estos 33 puntos en la segunda vuelta”.

La Real Sociedad cortó la racha de derrotas pero sigue sin ganar. No pudo en Mendizorroza contra el Alavés (1-1) que se aferró al efecto del nuevo entrenador, con Jose Luis Mendilibar en el banquillo, y que salió airoso del compromiso que acabó con un marcador insuficiente para ambos.

Acumula seis encuentros sin vencer el equipo donostiarra que arrastraba cuatro derrotas seguidas y que sumó un punto en un choque que encarriló al cuarto de hora con el tanto del belga Adnan Januzaj pero que neutralizó en el 58 Joselu al transformar un penalti.

No mejora el panorama de la Real, fuera ya de los puestos europeos y tampoco el del Alavés, anclado en la antepenúltima posición, en zona de descenso

“Tenemos 30 puntos en el final de primera vuelta y ojalá que los próximos cinco años estemos así y en Europa League”, recordó Imanol Alguacil.

Aún así la igualada mantiene a tiro la salvación para el Alavés, igualado a puntos con el Elche, que marca la permanencia y que logró salvar un punto ante el Granada (0-0) a pesar de jugar casi toda la segunda parte en inferioridad por la expulsión de Diego González.

El conjunto ilicitano, que dominó en la primera mitad, solo pasó grandes apuros para conservar el empate en los últimos instantes del encuentro, en los que el conjunto andaluz, que ya acumula seis partidos sin perder, se volcó en busca de un gol que tuvo muy cerca el colombiano Luis Suárez.

Santiago Aparicio

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