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Lima, 15 ene (EFE).- El arzobispo de Lima, Carlos Castillo, hizo este domingo un llamado a la paz en una misa en memoria de los 49 peruanos “matados” en las protestas antigubernamentales y exhortó al pueblo a “abandonar el camino violento” y a “detectar a los que dan órdenes equivocadas, propagadoras de la muerte”.

El arzobispo de Lima, monseñor Carlos Castillo, celebra una misa por los fallecidos en las protestas tras la salida del poder de Pedro Castillo hoy, en la Catedral de Lima (Perú). EFE/ Paolo Aguilar

“A esos hermanos que han matado … les decimos y los llamamos con el corazón estremecido de dolor que la sangre derramada no clama venganza, su sangre clama misericordia y paz, rectificación de comportamientos y conversión para que termine esta tenebrosa y oscura espiral de violencia absurda e inaudita”, sostuvo Castillo en la homilía.

El arzobispo de Lima, monseñor Carlos Castillo, celebra una misa por los fallecidos en las protestas tras la salida del poder de Pedro Castillo hoy, en la Catedral de Lima (Perú). EFE/Paolo Aguilar

Durante la misa, que se celebró en la Catedral de Lima y contó con partes en quechua, el arzobispo insistió en que “hay modos pacíficos para resolver las grandes demandas de cada región pobre de Perú” y rechazó las intenciones de “liquidar el Estado al cual siempre y actualmente se opusieron los intereses mezquinos y egoístas”.

Desde el altar, rodeado de fotografías de los fallecidos en las protestas, Castillo indicó que “el drama humano” por el que atraviesa el país interpela a los peruanos a “abandonar el camino violento” y a “detectar a los que dan órdenes o consignas equivocadas, propagadoras de la muerte” y a quienes “han tomado decisiones equivocadas y están obligados a corregirlas”.

“Quienes perpetraron estas muertes quizás escondían, en algunos casos, la intención de ganar algún poder, alguna posición política”, señaló, antes de instar al país a superar su “mal endémico” de la “ambición desmedida de poder y de dinero recubierta de ideologías”.

El arzobispo refirió que a la Iglesia le “corresponde una reflexión fundamental, espiritual”, mientras que “las investigaciones, las interpretaciones políticas, económicas y sociales, corresponden a otros ámbitos”.

“Nosotros no vamos ni a derecha, ni a izquierda, ni a centro, vamos al fondo …. y todo puede perfeccionarse si se va al fondo de las cosas”, sostuvo.

Según explicó a EFE el jefe de comunicaciones del Arzobispado de Lima, Juan José Dioses, la misa fue un “gesto de acercamiento y solidaridad” para “honrar la memoria” de los fallecidos en las protestas, que suman casi medio centenar desde diciembre, 21 en la última semana.

Las manifestaciones exigen la renuncia de la presidenta, Dina Boluarte, el cierre del Congreso, nuevas elecciones para 2023 y la convocatoria a una asamblea constituyente, entre otros reclamos.

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