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Madrid, 15 mar (EFE).- Entre la ‘fortuna’ del sorteo de este viernes, cuando el Atlético de Madrid se cruzó con el Borussia Dortmund, surgen una serie de avisos para el conjunto rojiblanco, con el desenlace en el Signal Iduna Park, con el recuerdo de la peor goleada de la era Simeone y de Jan Oblak con ese rival y en ese escenario en 2018 por 4-0 y, sobre todo, la condición de imprevisibilidad que despierta la irregularidad actual de los dos equipos.

¿El bloque de Edin Terzic era la opción más accesible de los bombos? Seguramente, sí, con el Manchester City, el Real Madrid, el Bayern Múnich, el París Saint Germain, el Arsenal y el Barcelona como otras posibilidades. ¿Es un equipo fácil? No. ¿Es el Atlético el favorito? Posiblemente, tampoco, menos aún con la vuelta lejos de Madrid.

Realmente, ni uno ni otro, que circulan por una campaña parecida, lejos de la mejor versión que se les presupone y las expectativas, pueden considerarse en ventaja en los cuartos de final, que empezarán en el Cívitas Metropolitano y concluirán en el Signal Iduna Park, en dos de los ambientes más volcánicos que existen en la Liga de Campeones.

Sólo el marcador de la ida, el próximo 9 o 10 de abril en el imponente campo rojiblanco, combinado con el desenlace de la vuelta (16 y 17 de abril) determinará si es mejor o peor el orden de los encuentros, teniendo en cuenta que el valor doble de los goles ya es historia pasada en la competición y que, en las actuales circunstancias, el segundo choque en casa parece un matiz a favor del Dortmund, que primero deberá soportar el Metropolitano.

El Atlético es prácticamente incontestable en su campo. La demostración del pasado miércoles contra el Inter, con la apoteosis de la remontada culminada en los penaltis, agranda el momento local del equipo rojiblanco, ganador de 29 de sus últimos 32 partidos de competición oficial junto a su afición, con la única excepción de sendos empates con el Getafe (1-1 y 3-3), ambos cedidos en el tramo final, y la derrota 0-1 con el Athletic Club en las semifinales de la Copa del Rey.

Dos victorias en sus últimas doce salidas

Ahí se siente más fuerte que nadie el Atlético, que, sin embargo, es un despropósito hoy por hoy lejos de su refugio. Su juego lo pone en evidencia cada vez que sale fuera de su estadio. Sus números remarcan un estado alarmante, que pone todo en duda: seis salidas seguidas sin ganar, con cuatro derrotas y cuatro compromisos sin marcar; sólo dos triunfos en sus últimos 12 desplazamientos o nada más seis en los 23 más recientes entre todos los torneos.

Sus únicas dos victorias como visitante desde diciembre han sido un 0-1 al Granada, el penúltimo de LaLiga, y un 1-3 al Lugo, dos categorías por debajo, en la Copa del Rey. Nada más. Su crisis foránea es una amenaza para el Atlético. En este tramo, empató 1-1 con el Real Madrid y 2-2 con el Almería. Y perdió 2-0 con el Cádiz, 3-0 y 2-0 con el Athletic, 1-0 con el Inter, 1-0 con el Sevilla, 1-0 con el Barcelona, 5-3 con el Real Madrid y 4-3 con el Girona. Ocho derrotas.

Un lastre para el Atlético hasta ahora, que también lo será en los cuartos de final si no eleva su rendimiento a domicilio, por mucho que mantenga su formidable sostén como local, aunque el Signal Iduna Park y su poderoso ambiente no asustan tanto en cuanto a los resultados más recientes del Dortmund: cinco triunfos en sus últimos 10 duelos en casa.

El 4-0 de 2018 en Dortmund, la peor derrota de Oblak y de la era Simeone

Pero, a la vez, con el recuerdo del varapalo del 4-0 que sufrió allí el 24 de octubre de 2018 en la fase de grupos de la Liga de Campeones. Es la peor derrota de la era Simeone y de Jan Oblak, junto al 4-0 que les endosó el Bayern Múnich dos años después, en 2020. Sólo hay cinco equipos que le han marcado cuatro o más tantos a este Atlético: Real Madrid, Barcelona, Girona, Bayern y Dortmund.

Entonces, Axel Witsel, hoy indispensable en la defensa rojiblanca, jugaba al servicio del club alemán. De hecho, fue el autor del primer gol, en el minuto 38, que desencadenó la goleada, con dos tantos de Raphael Guerreiro (ahora en el Bayern) y uno de Jadon Sancho, de vuelta a Dortmund este invierno, aparte de tres asistencias de Achraf Hakimi, en el PSG. Tres de los cuatro goles fueron del minuto 70 adelante. Y dos desde el 80. En casa, el Atlético ganó luego 2-0.

No sólo el pasado es una advertencia. También el presente. El Borussia Dortmund, por ejemplo, fue primero de su grupo en esta Champions en la competencia directa con el París Saint Germain, el Milan y el Newcastle, está invicto en sus siete choques más recientes de esta competición y resultó ganador en octavos contra el PSV Eindhoven.

El equipo alemán es cuarto en la Bundesliga como el Atlético en LaLiga EA Sports, con la plaza en la Liga de Campeones de la temporada que viene aún en entredicho. El Dortmund promedia 1,88 puntos en este curso en la Bundesliga (47 en 25 jornadas); el conjunto madrileño, 1,96 (55 en 28 citas). La diferencia es mínima. El recorrido, casi similar.

El bloque germano, subcampeón el pasado ejercicio en la Bundesliga cuando fracasó en una última jornada con todo a favor, encadena actualmente tres triunfos, pero sólo ha ganado cuatro de sus últimos ocho choques oficiales o siete de los 17 más recientes.

Sólo lo ha doblegado el PSG esta campaña en la Liga de Campeones, en septiembre por 2-0 en el Parque de los Príncipes. Y, como visitante, no ha perdido ninguno de sus últimos ocho encuentros o nada más tres de los últimos 22.

Es otro aviso para el Atlético de Madrid. Igual que su potencial en la plantilla, por más que esté por debajo del rendimiento esperado, como también le ha ocurrido al Atlético en esta temporada: El portero Gregor Kobel; el lateral Julian Ryerson, los defensas Nico Schlotterberg, Niklas Sule y Mats Hummels; los centrocampistas Emre Can o Marcel Sabitzer; los medias puntas Marco Reus y Julian Brandt; los extremos Jadon Sancho, Byone-Gittens, Doneyil Malen o Karim Adeyemi; el goleador Nicklas Füllkrug… Sebastian Haller, en principio, seguirá de baja en cuartos de final.

Iñaki Dufour

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