Viena, 13 dic (EFE).- Austria vivió este lunes la reapertura de sus comercios y espacios de ocio, como teatros y museos, aunque solo para las personas vacunadas, tras el más reciente confinamiento general que duró 20 días con el objetivo de frenar el aumento de contagios de covid-19 y reducir la presión hospitalaria.

Aunque el confinamiento general se había levantado ya ayer no fue hasta hoy que los comerciantes pudieron recibir de nuevo a clientes y turistas que comienzan a planificar sus compras navideñas.

Mientras tanto, las personas no vacunadas siguen sin permiso para salir de sus vivienda para las compras no esenciales ni para las actividades de ocio.

El gobierno conservador-ecologista austríaco tiene previsto aprobar en enero próximo -junto con dos partidos opositores- la ley que regule a partir de febrero la vacuna obligatoria contra la covid-19, que prevé multas de hasta 3.600 euros (unos 4.060 dólares) en caso de incumplimiento.

Austria es el primer país de la Unión Europea (UE) que ha puesto en marcha la vacunación obligatoria para toda la población, con excepción de las mujeres embarazadas y los menores de 14 años.

Con un porcentaje de vacunación con pauta completa del 68,5% de la población, la república centroeuropea está a la cola entre los países de Europa Occidental.

La reapertura no se aplica de forma general en todo el país, donde en algunos estados federados se mantienen restricciones, por ejemplo en la Alta Austria, una de las regiones más afectadas por cuarta la ola de la pandemia, donde el confinamiento sigue hasta el viernes.

También en Viena, el estado con la incidencia de contagios más baja del país, el gobierno regional, liderado por los opositores socialdemócratas, ha optado por mantener la gastronomía cerrada hasta el domingo próximo.

Lo mismo sucede con los tradicionales mercadillos navideños de la capital austríaca, donde si bien se venden nuevamente recuerdos turísticos y regalos de Navidad, no se podrá consumir nada hasta el domingo próximo.

Todos los eventos culturales y deportivos, sean al aire libre o en interiores, están limitados a personas vacunadas o curadas, en algunos casos incluso con obligación de llevar mascarilla FFP2 y presentando pruebas PCR negativos.

Con estas medidas, las autoridades austríacas esperan reducir las tasas de infección, que durante el confinamiento bajaron desde un máximo diario superior a 15.000 casos a menos de 5.000 casos.

Sin embargo, la presión sobre los hospitales sigue crítica con cerca de un 30% de las unidades de cuidados intensivos ocupadas por pacientes de covid-19, aunque con tendencia a la baja.

Más de 13.200 personas han fallecido en Austria desde el inicio de la pandemia en marzo de 2020, un millar de ellas solamente durante los 20 días de confinamiento.

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