Washington, 12 oct (EFE).- El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, recibirá este jueves en la Casa Blanca a su homólogo de Kenia, Uhuru Kenyatta, con quien hablará sobre la investigación de los papeles de Pandora y la guerra en la región etíope de Tigray.

Kenyatta será el primer líder de un país africano con el que Biden mantiene una reunión bilateral en la Casa Blanca desde que llegó al poder en enero.

En un comunicado, la Casa Blanca anunció este martes el encuentro, que estará centrado en evaluar la relación bilateral y “la necesidad de aportar una mayor transparencia y rendición de cuentas a los sistemas financieros nacionales e internacionales”.

La reunión se producirá menos de dos semanas después de que se publicaran los llamados papeles de Pandora, una nueva revelación del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, por sus siglas en inglés) sobre la evasión de impuestos de famosos y líderes mundiales.

Esa investigación salpicó a Kenyatta, que de acuerdo con la indagación, poseía en secreto junto a seis miembros de su familia al menos siete empresas en paraísos fiscales, con activos por valor de más de 30 millones de dólares.

Kenyatta, que ha hecho campaña en su país para combatir la corrupción, no se ha pronunciado directamente sobre esa revelación, pero ha celebrado la publicación de la investigación, al asegurar en un comunicado que contribuirá “a mejorar la transparencia y apertura financieras” en el mundo.

Biden ha “tomado nota” de esa afirmación de Kenyatta y espera seguir trabajando con él para aumentar la “transparencia” en los sistemas financieros internacionales, indicó a Efe una fuente de la Casa Blanca.

Durante su encuentro del jueves, ambos líderes hablarán también sobre cómo “defender la democracia y los derechos humanos, impulsar la paz y la seguridad, acelerar el crecimiento económico y abordar el cambio climático”, según el comunicado oficial estadounidense.

Aunque ese comunicado no menciona la guerra en Tigray, la citada fuente de la Casa Blanca confirmó a Efe que los dos líderes conversarán sobre “cómo fortalecer la cooperación respecto a la situación en Etiopía, así como respecto a Somalia y Sudán del Sur”.

Kenia, que comparte frontera con Etiopía, ostenta actualmente la presidencia del Consejo de Seguridad de la ONU y por tanto tiene un “papel clave” en los esfuerzos internacionales para resolver el conflicto en ese país, añadió la fuente.

En septiembre, Biden firmó un decreto que le permite imponer sanciones a quienes considere responsables de “prolongar” el conflicto en Tigray, y su Gobierno evalúa ahora contra quién dirigir esas restricciones económicas.

La guerra de Tigray comenzó en noviembre del año pasado, cuando el Gobierno etíope lanzó una ofensiva contra el Frente Popular de Liberación de Tigray (FPLT), partido que gobernaba la región entonces, tras una escalada de tensiones políticas.

En junio, el Ejecutivo etíope anunció un “alto el fuego unilateral humanitario” y el Ejército se retiró de varias ciudades tigriñas -incluida la capital, Mekele-, pero las fuerzas amharas, que peleaban junto al Gobierno y anexionaron de facto zonas sobre las que reivindican derechos históricos-, siguieron allí.

En ese contexto, los rebeldes de Tigray recuperaron terreno y el conflicto se extendió a las regiones vecinas de Afar y Amhara.

Desde noviembre de 2020, miles de personas han muerto, unos dos millones se han visto desplazados internamente en Tigray y al menos 75.000 etíopes han huido al vecino Sudán, según datos oficiales.