La Paz, 3 ene (EFE).- Bolivia reporta un aumento en la vacunación diaria ante la exigencia desde el pasado 1 de enero del carné que certifica la inmunización, que es un requisito para la realización de trámites e ingreso a sitios públicos o privados.

Varias personas presentan su carne de vacunación al ingreso de un centro comercial hoy, en La Paz (Bolivia). EFE/Martin Alipaz

El ministro de Salud, Jeyson Auza, manifestó este lunes que esta exigencia es una acción que “no obliga a la vacunación, pero intenta incentivar a las coberturas de vacunación” y ante ello “la gente ha comenzado a acudir” a los centros de salud.

Varias personas presentan su carne de vacunación al ingreso de un centro comercial hoy, en La Paz (Bolivia). EFE/Martin Alipaz

En la última semana de 2021 y en plena cuarta ola los registros diarios sobrepasaron las 47.065 dosis aplicadas cuando esas cifras eran muy menores antes de la exigencia del carné de vacunación.

Por ejemplo, el 28, el 29 y el 30 de diciembre se superaron los reportes diarios de nuevos contagios después de los más de 3.800 que se alcanzaron durante la tercera ola de julio pasado, cuando se inmunizaron a 76.861, 49.084 y 74.294 personas, respectivamente.

No obstante, el pasado sábado 1 de enero y este domingo hubo un descenso en las cifras con 1.962 y 6.905 dosis aplicadas que contrastan con las del pasado viernes 31 cuando se reportaron 69.361 inmunizaciones, principalmente por las fiestas de Año Nuevo.

Auza remarcó que la anterior semana se tuvo “la mayor cantidad (de contagios) que se ha presentado en la historia de la pandemia” y que pese al rigor de la cuarta escalada se ha logrado contener la tasa de letalidad, que es de un 0,8 %.

Este lunes se vieron filas extensas en varios de los puntos de vacunación en varias de las principales ciudades de Bolivia, como en La Paz, Cochabamba y Santa Cruz, esta última la más grande del país y la más azotada por los nuevos contagios de la enfermedad.

En Santa Cruz la vacunación no ha tenido un repunte como en otras regiones del país ya que el 31 de diciembre, por ejemplo, se registraron 15.310 inmunizaciones entre primeros, segundos y tercer componente ante el inicio de los controles del carné de vacunación.

Además, Santa Cruz presenta “varias bajas” por personal que se contagió de la covid-19 principalmente en los establecimientos de salud de tercer nivel, que son los hospitales más completos, algo que llega alrededor de la mitad del personal administrativo y médico, según las autoridades locales.

La vacunación en Bolivia no es obligatoria, por lo que quien decida no inmunizarse tiene la alternativa de presentar una prueba PCR, no mayor a 48 horas, para desarrollar actividades en las que se deba certificar que no se porta el virus.

No obstante, la medida ha despertado la protesta de algunos grupos religiosos y sociales que han visto en la disposición de exigir el carné una forma de obligar a la vacunación por lo que han anunciado medidas legales.

Con el proceso de vacunación que comenzó gradualmente hace un año se han administrado más de 9,8 millones de vacunas entre primeras, segundas y terceras dosis, además de inmunizaciones únicas a mayores de 5 años.

Bolivia acumula 19.733 decesos y 614.941 casos confirmados desde la llegada de la pandemia en marzo de 2020, mientras que 62.668 son los casos activos.

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