Brasilia, 4 nov (EFE).- La Cámara de Diputados de Brasil aprobó este jueves un proyecto de ley que prevé postergar por una década el pago de deudas judiciales que el Poder Ejecutivo tiene con terceros, en lo que supone el primer paso para hacer viable el nuevo programa social propuesto por el Gobierno del presidente Jair Bolsonaro.

Por 312 votos a favor -cuatro más de lo necesario- y 144 en contra, en una sesión que se prolongó hasta esta madrugada, los diputados abrieron paso para la liberación de unos 90.000 millones de reales (unos 16.130 millones de dólares) en el presupuesto gubernamental para el pago del llamado Auxilio Brasil a los más pobres, que deberá sustituir a la Bolsa Familia.

La aprobación del texto base del proyecto supone una victoria del Gobierno del líder ultraderechista, aunque aún deberá pasar por una segunda votación en la Cámara de Diputados y, enseguida, debatida por el Senado en votación en dos vueltas para que sea definitiva.

Con esa medida, el Gobierno espera contar con la liberación de recursos para los próximos años y así conseguir costear el aumento de los subsidios a las poblaciones más vulnerables, según explicó el Ministerio de Economía.

Sin embargo, la propuesta enfrenta ciertas resistencias políticas, sobre todo porque Brasil celebrará en 2022 unas elecciones presidenciales en las que Bolsonaro pretende renovar su mandato, pese a que hasta ahora todos los sondeos sitúan como claro favorito al expresidente Luiz Inácio Lula da Silva.

El nuevo programa social prevé el pago mensual de 400 reales (unos 68 dólares) a los más pobres y deberá beneficiar a unos 20 millones de familias en condición de vulnerabilidad.

La creación del Auxilio Brasil también tiene un muy claro tinte electoral, que fue admitido por el propio ministro de Economía, Paulo Guedes, quien declaró que el Partido de los Trabajadores (PT), que lidera Lula, ganó “cuatro elecciones” (2003, 2007, 2010 y 2014) apoyado en el Bolsa Familia.

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