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Santiago de Chile, 13 dic (EFE).- El presidente de Chile, Gabriel Boric, reiteró este martes que será “muy firme para evitar que el narcotráfico corroa las instituciones”, un año después de poner en marcha el primer plan de Política Nacional contra el Crimen Organizado, un problema que desde hace años crece de forma sostenida en el país.

“Con el narco no se negocia, al narco se le enfrenta (…) No los vamos a dejar tomarse los espacios públicos, no los vamos a dejar tomarse poblaciones y los vamos a combatir con firmeza y con dureza en todo lugar donde se encuentren”, señaló el mandatario.

“Vamos a desbaratar sus operaciones ilícitas, la ruta del dinero, quitándoles las armas, quitándoles su mercancía. Y también, y esto es muy importante, generando más cohesión social”, enfatizó.

Fotografía cedida por presidencia de Chile de la destrucción de armas incautadas, en Santiago (Chile). EFE/ Presidencia De Chile

Boric participó esta mañana en la mayor destrucción de armas incautadas de la historia nacional desde 1990, con un total de 25.015 armas de fuego y otros accesorios metálicos sometidos a un proceso de fundición en la comuna de Colina, en la región Metropolitana.

“Un país que tiene menos armas en las manos equivocadas es un país más seguro (…) He visto países en donde el narcotráfico ha sido un gran problema para la sociedad, en donde el narcotráfico ha corroído las instituciones, en donde la delincuencia ha corroído las instituciones. No permitamos que eso suceda en Chile”, apuntó.

“Que los delincuentes sepan que cuando se cometen homicidios las policías están cada vez más capacitadas para encontrar a los responsables y así ha sido en prácticamente todos los casos de alta connotación en el último tiempo”, aseguró.

El plan contra el crimen organizado, presentado al país el 20 de diciembre de 2022 y elaborado de forma coordinada entre múltiples instituciones del Estado, considera una inversión superior a los 39.000 millones de pesos (más de 4 millones de dólares) y ajustes territoriales acordes a la realidad de cada región.

La disminución del poder de fuego de las organizaciones criminales ocupa un lugar central dentro de la política nacional, robusteciendo los sistemas de detección y persecución de su tráfico ilegal y actualizando la legislación sobre tenencias de armas.

El crimen organizado, la violencia y la percepción de inseguridad, fenómenos en aumento desde hace unos años en Chile, país que aún tiene la tasa de homicidios más baja de Latinoamérica, se ha convertido en uno de los principales desafíos para el gobierno del progresista Gabriel Boric.

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