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Washington, D.C., 24 de mayo de 2024 – Grandes cadenas de supermercados en Estados Unidos, como Target, Aldi y Walmart, han comenzado a implementar significativas reducciones de precios en productos alimenticios y de primera necesidad, respondiendo a dos años de inflación notable en el costo de la cesta básica, que ha visto incrementos promedio superiores al 20%.

Este movimiento de ajuste de precios se produce en un momento en que la inflación y la economía se mantienen como preocupaciones centrales para los consumidores estadounidenses, especialmente en un año electoral crítico. La Casa Blanca ha intervenido, instando a los supermercados a hacer estos ajustes para proporcionar un “respiro” a las familias americanas.

La semana pasada, Target anunció rebajas en cerca de 5,000 productos, incluyendo artículos esenciales como lácteos, verduras, pan y café. Esta estrategia, según un comunicado de la empresa, pretende “ahorrar a los consumidores millones de dólares durante el verano”. Sin embargo, esta noticia no ha evitado que las acciones de Target cayeran tras la publicación de resultados financieros por debajo de las expectativas, atribuidos a una desaceleración en el gasto en productos no esenciales.

Por su parte, Walmart ha revelado planes para ofrecer una variedad de comidas procesadas por menos de cinco dólares, y Aldi ha reducido los precios en 250 productos. Estas promociones coinciden con el período de vacaciones de “Memorial Day”, tradicionalmente asociado con descuentos para fomentar el consumo.

A pesar de los signos positivos en varios indicadores macroeconómicos, como el producto interior bruto y el desempleo, las encuestas recientes indican que los altos precios siguen siendo una fuente de descontento entre los votantes, con los costos de alimentos y otros insumos domésticos registrando un aumento de casi el 27% desde 2020.

Estas medidas de reducción de precios representan un intento crítico de las cadenas de supermercados para mitigar la irritación de los consumidores y adaptarse a una economía que, aunque muestra signos de mejora, aún refleja desafíos significativos en el poder adquisitivo de los ciudadanos.

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