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Davos (Suiza), 19 ene (EFE).- La presidenta del Banco europeo de Inversiones (BEI), Nadia Calviño, aseguró este jueves que la transición ecológica, en la que la entidad que preside tiene comprometido un 20 % de su presupuesto, puede dar el empujón definitivo al mercado único de capitales en Europa.

En el que fue su estreno en público desde que asumió la presidencia del BEI, Calviño participó en el Foro Económico Mundial de Davos (Suiza) en un debate sobre la integración financiera en Europa y los mercados de capitales, en el que compartió mesa con la presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde.

Calviño, que definió el BEI como “el banco climático”, con más de 49.000 millones de euros (unos 53.200 millones de dólares) dedicados a este fin, quiso centrar el debate en las vías para completar un proceso que lleva “años de discusiones” sin que se vean progresos reales, y defendió la transición energética como un catalizador que puede dar un empujón definitivo al mercado único de capitales.

Lejos de haberse alcanzado los objetivos marcados hace una década, Calviño expresó su sensación de vivir un “déjà vu”, con discusiones interminables que no se materializaron, mientras que en otros ámbitos, sí hubo avances.

La presidenta del BEI destacó el éxito para regular la inteligencia artificial, gracias al cual la UE impuso su estándar de protección de datos; Europa “puede empezar de nuevo con estándares comunes en bonos verdes y finanzas climáticas”, dijo.

En su opinión, el proceso de transición ecológica puede ser la vía para alcanzar ese objetivo, ya que se tienen “empresas capaces”, aunque “falta escala, falta tamaño” para hacerlo “rentable y accesible” y competir con mercados como el estadounidense.

La presidenta del BCE, por su parte, se mostró algo más escéptica al recordar la ingente cantidad de fondos necesarios para completar el proceso de descarbonización y la completa digitalización de la industria, fondos de los que no disponen ni los estados ni las entidades financieras.

Lagarde, que aseguró que llevan “15 años de ensayo y error”, es la inteligencia artificial (IA) la que puede ayudar en un proceso “que urge”, y para el que no hay tiempo.

En cuanto a cuál es el principal obstáculo, Lagarde se refirió a la falta de normas comunes en la Unión Europea, frente a la unidad de mercado de Estados Unidos; todos los reguladores, dijo, deberían aplicar las mismas normas en toda la UE, lo que no implica necesariamente que deban desaparecer los organismos nacionales.

Pero sí debería haber “una infraestructura de intercambio común”, al tiempo que lamentó que en el Viejo Continente no exista un organismo “tan poderoso” como la SEC, el regulador de los mercados estadounidense.

Al respecto, Nadia Calviño se mostró convencida de que europa “puede liderar el proceso”, puesto que cuenta con el “compromiso político” necesario.

El presidente del Eurogrupo, Pschal Donohoe, por su parte, recalcó que “hay apetito inversor” y es preciso “dejar que el dinero llegue de donde sea”, además de criticar la lentitud de los movimientos en Europa.

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