Valladolid (España), 28 oct (EFE).- El director argentino Juan José Campanella diferenció este jueves los filmes que se ven en las salas de cine de los que emiten las televisiones y plataformas: “Juzgo más el cine por dónde lo miro y cómo lo consumo que por la película que estoy viendo”, aseguró.

El realizador argentino Juan José Campanella, una de las Espigas de Honor de la 66ª Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci), posa este jueves en Valladolid. EFE/ Nacho Gallego

Campanella ofreció este jueves una clase magistral de cine en la Seminci, Semana Internacional de Cine de Valladolid (centro norte español) y lamentó que “el cine como medio tiene ahora su vida en la televisión”, una situación que cree agravada por la pandemia y el cierre de las salas durante los primeros meses de confinamiento.

El realizador argentino Juan José Campanella, una de las Espigas de Honor de la 66ª Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci), imparte este jueves una lección magistral desde la experiencia de su extensa y galardonada trayectoria. EFE/ Nacho Gallego

El ganador del Óscar a la mejor película extranjera por “The Secret in their Eyes” en 2009 confesó que considera que las cintas que van a las plataformas “son de televisión, no de cine”, y en este sentido diferenció estas dos formas de ver películas.

“El cine es para ver en las salas con 300 personas, nos reímos 300, alimentamos las risas, la carcajada es mas fuerte. Si hay algo triste empezamos a llorar a la vez”, relató el director.

En su paso una vez más por la Seminci, festival que está unido a su trayectoria y que este año le ha otorgado la Espiga de Honor, habló de la transición que vive el sector, en un momento en el que “todo lo que se presenta, incluso en Hollywood, es para salir en televisión”.

“Si entregaron el rosquete ellos, ¿qué me queda a mi?”, preguntó Campanella sobre el hecho de que “directores con todas las posibilidades” que tienen los grandes de Estados Unidos estrenen sus proyectos en plataformas como Netflix.

El cineasta nominado a otro Óscar por “El hijo de la novia” y en España ganador de dos Goyas ha advertido que esta situación se ha agravado a causa de la pandemia, pues “por primera vez en la historia cierran todos los cines al mismo tiempo y hace que la gente tenga miedo a ir”.

Sobre la forma de ver películas en el cine, relató que tuvo que salir de la sala con la ganadora de tres Óscar “Doce años de esclavitud” (2013), de Steve McQueen, porque “estaba muy bien hecha” y le suponía “una sesión de tortura de dos horas”.

“Logra lo que es fundamental en el cine, que no es contar una historia sino hacer vivir la historia a la gente”, explicó.

Ante un salón de recepciones del Teatro Calderón lleno de estudiantes y amantes del cine, el realizador argentino consideró que para trabajar en el sector es necesario tener “piel de rinoceronte” ante la crítica, porque “todo conspira en contra y nada a favor”.

Durante la clase magistral aconsejó separar la crítica “del que te quiere destruir de la que te quiere mejorar”, al mismo tiempo de tener confianza en el potencial de uno mismo siendo consciente de que siempre hay cosas por mejorar.

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