Bruselas, 15 jun (EFE).- Los líderes de la Unión Europea y de Canadá coincidieron este martes en que el acuerdo comercial que ambos bloques cerraron en 2016, conocido como CETA, ha funcionado para ambos durante su primer lustro y acordaron trabajar para que pueda “revelar su potencial total para el empleo y el crecimiento”.

Los presidentes de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y del Consejo Europeo, Charles Michel, y el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, dieron cuenta este martes en rueda de prensa de la cumbre que ambos bloques celebraron el lunes por la noche, donde celebraron su sintonía en áreas como la cooperación en la lucha contra la pandemia, el cambio climático o la visión multilateral.

“Sabemos que hemos trabajado duro conjuntamente en los últimos años, incluso cuando otros países se han vuelto un poco más proteccionistas, y logramos muchos avances en momentos inciertos en la escena global”, celebró Trudeau sin mencionar expresamente la complicada posición de la anterior administración estadounidense, liderada por Donald Trump, en materia comercial.

Von der Leyen, por su parte, subrayó que los tres líderes reafirmaron su compromiso para una implementación completa de este acuerdo comercial, que tildó como “activo crucial” para las economías comunitaria y canadiense tras empujar los flujos comerciales entre ambos hasta un 25 % más para bienes y un 39 % más para servicios en 2019 comparado con niveles previos al acuerdo.

“Es bueno para el empleo y para el crecimiento a ambos lados del Atlántico. Y, por eso, debemos trabajar juntos para resolver los problemas que evitan que CETA revele todo su potencial para el empleo y el crecimiento”, dijo la alemana.

El CETA, firmado en la Cumbre UE-Canadá de octubre de 2016 y aplicado provisionalmente desde septiembre de 2017, reduce los aranceles y facilita el comercio de bienes y servicios.

Se han eliminado los aranceles del 98 % de los productos que la UE comercia con Canadá y, en el transcurso de los próximos años, se eliminará progresivamente otro 1 % de las líneas arancelarias.

Michel precisó que durante la cumbre observaron el “importante progreso logrado gracias al CETA en los intereses de ambos” y pudieron debatir “asuntos más concretos”, tras lo cual han encargado a sus equipos que trabajen en resolver dichos flecos pendientes.

Aunque ninguno de los tres líderes se refirió directamente a problemas concretos que dificultan la buena marcha del acuerdo, en vigor de manera provisional desde 2017, Trudeau subrayó que su gobierno quiere seguir asegurándose de que “todos los canadienses se benefician de los acuerdos comerciales”, incluyendo sectores como los agricultores, pymes o emprendedores.

Von der Leyen, por su parte, apuntó a que a algunos Estados miembros les quedan “deberes por hacer” en este ámbito en cuanto a la ratificación, una cuestión pendiente en países como Irlanda.

“Está en el interés de ambos convencer a nuestros ciudadanos. He visto números interesantes, como que las exportaciones de la UE a Canadá están creciendo a un ritmo mucho más fuerte que las exportaciones de la UE al resto del mundo, tres veces más rápido”, ejemplificó Von der Leyen, que reconoció “problemas en ambos lados que tenemos que resolver y superar”.

“Esta es la forma de cooperar y esta cumbre es la forma de identificar cuáles son los próximos pasos necesarios”, resumió Michel, que recordó que también en su última cumbre en 2019 identificaron algunos obstáculos para el acuerdo y en este encuentro “les agradó” comprobar que se han resuelto.

El mandatario canadiense también anunció que, junto a Von der Leyen y Michel, han avanzado en los trabajos para adoptar un acuerdo de reconocimiento que simplificará los procedimientos fronterizos y mejorará la seguridad con vistas a “acelerar aún más el flujo comercial” entre ambos.

Más allá del capítulo comercial, la pandemia de coronavirus también figuró en el menú de la cumbre entre la Unión Europea y Canadá, que acordaron lanzar un diálogo bilateral sobre asuntos de sanidad para compartir las lecciones aprendidas de la pandemia y coincidieron en seguir cooperando para avanzar en la vacunación en sus regiones.

“Trabajaremos mano a mano para superar esta pandemia. Queremos asegurarnos de que Canadá sabe que puede contar con la solidaridad europea”, dijo Von der Leyen, que recordó que el país es el cuarto destino al que llegan más exportaciones de vacunas europeas y recibió el agradecimiento de Trudeau por ello.