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Pekín, 6 feb (EFE).- El mal tiempo está provocando retrasos y cancelaciones en el servicio ferroviario de varias regiones de China, con aglomeraciones y pasajeros varados en varias estaciones, en un momento en que el país se prepara para el Año Nuevo Lunar, periodo para el que se esperan 9.000 millones de desplazamientos.

Viajeros en la estación de trenes de Pekín. EFE/EPA/WU HAO

En Wuhan, capital de la provincia de Hubei (centro), se han movilizado a miles de personas para limpiar la nieve después de que se suspendieran más de 2.000 trenes debido al mal tiempo, informa este martes el rotativo local The Paper.

Los retrasos también han sido la tónica habitual en las estaciones de ciudades como Nanjing y Cantón, en el sur, dejando aglomeraciones masivas y pasajeros atrapados durante más de diez horas a la espera de poder tomar otro tren.

Según The Paper, algunos pasajeros han tenido que esperar más de 20 horas para poder desplazarse entre ciudades, aunque en algunos casos los trenes fueron cancelados sin ofrecer alternativas, dejando a los viajeros completamente atrapados.

En otras estaciones, como en las de Nanchang y en Hefei, en el este, se han establecido zonas de espera adicionales por los retrasos a fin de hacer más agradable la espera y evitar hacinamientos.

Mientras, en la capital, Pekín, se han ampliado los horarios y el servicio en las ventanillas de sus estaciones para facilitar reembolsos y cambios de billetes para quienes deban suspender los viajes por el mal tiempo, que amenaza con empañar la principal festividad del país, durante la cual tradicionalmente los chinos viajan a sus lugares de procedencia.

Los medios locales recuerdan que desde 2008 no había una predicción climática tan adversa que coincidiera con el período de pico de desplazamientos con motivo del Año Nuevo Lunar, que se extenderá hasta el próximo 5 de marzo.

Al margen, miles de conductores han quedado atrapados por la nieve en las carreteras de provincias como Hubei, donde una ola de frío y precipitaciones ha provocado el cierre temporal de decenas de tramos de autopistas.

Las celebraciones serán masivas en 2024 debido a que son las primeras desde que China relajó y después eliminó la severa estrategia de ‘cero covid’, que mantuvo al país cerrado a cal y canto y con medidas higiénicas extremas desde el inicio de la pandemia.

Durante una semana, el país más poblado del mundo se paralizará y cientos de millones de personas visitarán sus lugares de procedencia para recibir el nuevo año cumpliendo tradiciones ancestrales, mezcla de superstición y costumbre, para alejar infortunios y atraer prosperidad y abundancia.

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