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Porto Alegre, 11 de mayo – Un escenario devastador continúa en el sur de Brasil, donde las recientes inundaciones han cobrado la vida de 144 personas y han dejado más de 2.1 millones de afectados, según informó la Defensa Civil. Estas cifras alarmantes incluyen un aumento de siete muertes en las últimas 24 horas, con el número de desaparecidos estancado en 125.

La situación más crítica se observa en Rio Grande do Sul, un estado que linda con Argentina y Uruguay. Aquí, las muertes han alcanzado a 146 personas y se reportan 806 heridos. Además, el 90% de sus municipios, que suman 446, están afectados por la tragedia.

En respuesta a la emergencia, más de 81,000 personas han sido alojadas en albergues temporales proporcionados por las autoridades, mientras que otras 620,000 han sido desplazadas. La Defensa Civil también ha rescatado a 76,399 personas y 10,555 animales de áreas de riesgo.

La alerta roja continúa en casi todo Rio Grande do Sul debido a las previsiones de más lluvias, fuertes vientos y bajas temperaturas que podrían extenderse hasta el próximo martes. El Centro Nacional de Vigilancia y Alerta de Desastres (CEMADEN) ha emitido una alerta de alto riesgo por deslizamientos de tierra en la región metropolitana de Porto Alegre y especialmente en la Sierra Gaúcha.

La preocupación crece en Uruguaiana, en la frontera con Argentina, donde el río Uruguay ha sobrepasado niveles críticos y sigue en ascenso.

Mientras tanto, las autoridades trabajan arduamente para distribuir comida, ropa, cobijas y medicamentos, a pesar de las interrupciones en los servicios de electricidad y agua potable que se restablecen gradualmente, especialmente en la capital del estado.

Los daños materiales en Rio Grande do Sul se estiman en unos 18,839 millones de reales (aproximadamente 3,700 millones de dólares), de acuerdo con cifras del gobierno regional.

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, ha anunciado un paquete de ayuda de 50,000 millones de reales (unos 9,800 millones de dólares), que incluye créditos y medidas de asistencia directa para las víctimas de este desastre sin precedentes.

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