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Pekín, 10 ene (EFE).- El medicamento contra la covid aprobado por China, Azvudine, ha acelerado su producción a gran escala, informaron hoy representantes del sector y del Gobierno, después de que fracasasen recientemente las negociaciones para la inclusión del fármaco estadounidense Paxlovid en el seguro médico nacional.

Azvudine, originalmente usado para tratar la hepatitis C, sí logró ser incluido recientemente en la lista de cobertura del seguro sanitario básico del país tras ser aprobado para el tratamiento de la covid el pasado julio.

Otro medicamento local, Qingfei Paidu, también consiguió acceder al listado como tratamiento para la enfermedad.

Representantes de la empresa China Double Crane, una de las fabricantes del compuesto, explicaron hoy en rueda de prensa que sus fábricas trabajan “24 horas al día” para aumentar la producción del Azvudine, en un momento en el que el país se enfrenta a la mayor oleada de infecciones de coronavirus tras desmontar la política de ‘cero covid’ el pasado diciembre.

La producción de la empresa podría llegar hasta las “12 millones de tabletas al día después del 15 de febrero”, aseguró el presidente de la compañía, Lu Wenchao.

En la misma reunión con los medios, el subdirector del Departamento de Consumo del Ministerio de Ciencia y Tecnología, Zhou Jian, aseguró que la producción y el suministro de medicinas son “abundantes”, tras unas semanas en las que ha habido críticas a las autoridades en las redes sociales por la escasez de medicinas en algunas ciudades durante el peor momento de la ola de covid.

Al ser preguntado sobre la eficacia del Azvudine en comparación con la del Paxlovid, el representante del Ministerio explicó que, si bien la medicina es “segura y efectiva”, se necesitan “más pruebas” para cotejar su rendimiento con el del fármaco estadounidense.

Ninguno de los participantes en la rueda de prensa facilitó detalles sobre en qué momento recibieron instrucciones oficiales para prepararse para una ola de contagios, las cuales fueron tardías, según algunas voces que critican que se levantasen las restricciones sin hacer las preparaciones adecuadas.

NEGOCIACIONES POR EL PAXLOVID, FRACASADAS

Las autoridades sanitarias chinas no llegaron a un acuerdo con la farmacéutica estaodunidense Pfizer para incluir Paxlovid en el sistema de seguro básico de salud, lo que habría significado su disponibilidad a un precio más bajo que el de mercado.

Desde el año pasado, a medida que se extendían los rebrotes de covid por la geografía china, el Paxlovid ha estado cubierto temporalmente por el seguro público y ha sido muy demandado a partir de diciembre, cuando comenzó la oleada de infecciones a nivel nacional.

Según testimonios en las redes sociales del país, el precio del medicamento alcanzó en la reventa cientos de dólares por caja.

El precio demandado por Paxlovid para llegar a un acuerdo era “demasiado alto”, explicó la Administración de Seguridad Sanitaria de China.

Según el diario privado Caixin, la empresa estadounidense apenas modificó el precio original de 1.890 yuanes (270 dólares) por caja durante las reuniones con las autoridades.

El fracaso de las negociaciones significa que, a partir del 31 de marzo, el Paxlovid dejará de estar cubierto por el seguro de salud estatal, por lo que los pacientes deberán pagar su precio íntegro para adquirirlo.

A comienzos de diciembre, las autoridades comenzaron a desmantelar la política de ‘cero covid’, que consistía en confinamientos donde se registrasen casos, el cierre prácticamente total de las fronteras, el aislamiento de todos los infectados y sus contactos cercanos, y pruebas PCR constantes a la población.

La relajación de las restricciones precedió a una ola de contagios sin precedentes en el país asiático, que provocó escenas de gran presión hospitalaria en varias ciudades.

La rápida propagación del virus por el país ha sembrado dudas sobre la fiabilidad de las cifras oficiales, que solo han informado de un puñado de fallecimientos recientes por la enfermedad pese a que localidades y provincias han calculado que una proporción significativa de sus poblaciones -en algunos casos, hasta un 90 %- se ha contagiado.

El pasado domingo, la covid dejó de ser gestionada en China como una enfermedad de categoría A -nivel de máximo peligro y para cuya contención se exigen las medidas más severas- para convertirse en una de categoría B, que contempla un control más laxo, marcando así en la práctica el fin de la política de ‘cero covid’, retirada por las autoridades después de que se produjesen protestas.

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