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Pekín, 5 feb (EFE).- China aseguró hoy que la condena a muerte suspendida contra el escritor australiano de origen chino Yang Hengjun, acusado de espionaje en el país asiático, “se ajustó a la ley”.

Foto de Archivo de la ministra de Exteriores Penny Wong. EFE/EPA/LUKAS

El portavoz de la Cancillería china Wang Wenbin confirmó así la sentencia por espionaje dictada este lunes por un tribunal pequinés contra el escritor, de la cual ya había informado el Gobierno australiano unas horas antes.

Según Wang, el tribunal trató el caso “estrictamente acorde a la ley” y “protegió los derechos procesales” de Yang durante el juicio.

El portavoz agregó que la sentencia incluye asimismo la confiscación de todos los efectos personales del escritor.

Las autoridades chinas “permitieron la presencia de representantes australianos durante la sentencia”, indicó el vocero.

Por su parte, la ministra de Exteriores australiana, Penny Wong, afirmó este lunes que ha convocado al embajador chino en Australia, Xiao Qian, para protestar por la condena a muerte suspendida, que podría ser conmutada por la cadena perpetua si Yang no comete ningún delito grave en un periodo de dos años.

En un comunicado previo, Wong declaró “el Gobierno australiano está consternado por el hecho de que el ciudadano australiano Yang Hengjun haya recibido hoy una sentencia de muerte suspendida en Pekín”, agregando que se trata de una decisión “desgarradora” y “espantosa”.

Australia ha solicitado a Pekín su liberación “en cada oportunidad y en los niveles más altos” y ha pedido “constantemente estándares básicos de justicia, equidad procesal y trato humano para Yang”, en línea con las “normas internacionales y las obligaciones legales de China”, apuntó Wong.

Yang, nacido en China en 1965 y que obtuvo posteriormente la nacionalidad australiana en 2002, residía con su familia en Nueva York cuando a principios de 2019 fue detenido en la ciudad china de Cantón cuando realizaba una escala de camino a Australia.

El escritor y activista pro-democrático, un antiguo funcionario del Ministerio de Exteriores de China, expresó en una carta el pasado agosto su temor a que las autoridades de Pekín lo dejen morir en prisión tras ser diagnosticado con un enorme quiste en un riñón.

La detención de Yang y otros ciudadanos australianos han sido motivo de tensión entre Australia y China, que afianzaron un deshielo diplomático y comercial con la visita del primer ministro oceánico, Anthony Albanese, la primera de un mandatario australiano al gigante asiático desde 2016.

La sentencia del escritor es un varapalo tras meses de mejora en las relaciones bilaterales bajo el Gobierno del laborista australiano, con la retirada de algunos aranceles por parte de Pekín y la liberación el pasado octubre de la periodista chino-australiana Cheng Lei, detenida en 2020.

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