Washington, 4 nov (EFE).- La expresidenta de Costa Rica Laura Chinchilla (2010-2014) aseguró este jueves que la región está a punto de tener un régimen “al estilo norcoreano”, en alusión a la posible reelección el próximo domingo del presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, y su esposa y vicepresidenta, Rosario Murillo.

Chinchilla se refirió a los comicios del país centroamericano, que consideró un tema que no sólo preocupa al pueblo nicaragüense o a Centroamérica sino que “tiene que ver con el futuro de la democracia” en el hemisferio.

La exmandataria intervino de forma virtual en el evento “Elecciones bajo Daniel Ortega: implicaciones para Nicaragua, Centroamérica y más allá”, organizado por el Wilson Center y el Atlantic Council.

“Va a ser muy difícil entender por qué a 3.000 kilómetros de la frontera sur (de EE.UU.), en el corazón de las Américas, estamos a punto de tener un régimen al estilo norcoreano, porque es un régimen dinástico, dictatorial y que también se basa en el uso de la fuerza militar para mantenerse en el poder”, subrayó la líder política.

Alertó que Ortega está invirtiendo “cada vez más” en material militar, lo que señaló puede crear una situación de desequilibrio en la región.

Y llamó la atención de que una reelección de Ortega animaría a otros “gobernantes antidemocráticos” a seguir el camino contra los derechos humanos o contra el estado de derecho.

Opinó igualmente que el resultado de la votación en Nicaragua puede tener un “impacto en la credibilidad” de la política exterior del presidente estadounidense, Joe Biden, “en lo que respecta a la promoción y protección de la democracia”.

Chinchilla vaticinó que la crisis nicaragüense “pondrá en entredicho” la efectividad de los instrumentos y compromisos regionales para proteger y defender la democracia.

En ese contexto, consideró que la Organización de Estados Americanos (OEA) ha tenido una “respuesta tímida, limitada y tardía” a esta situación, debido a lo que consideró sucede en el hemisferio “en términos del diálogo intrarregional”.

Otro de los participantes en el encuentro fue el periodista Carlos Chamorro, hijo de la expresidenta nicaragüense Violeta Barrios de Chamorro y hermano Cristiana Chamorro, quien es una de los siete precandidatos presidenciales detenidos en los meses previos a los comicios del domingo.

Chamorro, exiliado en Costa Rica, valoró la importancia de la “presión política y diplomática” en contra de Ortega para lograr el restablecimiento de las libertades políticas, de prensa o de reunión en su país.

Pero advirtió que “la solución a esta crisis no está en Washington, ni en Bruselas, ni en la reunión (de la OEA) de Guatemala la semana que viene”, sino en Managua, por lo que abogó por medidas que tengan “un impacto interno en Nicaragua”.

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