Tegucigalpa, 14 oct (EFE).- La andadura del uruguayo Fabián Coito como entrenador de Honduras para que buscara la clasificación al Mundial de Catar 2022, llegó a su fin este jueves con la amargura de no haber ganado ni un juego de seis disputados en la eliminatoria de la Concacaf y el desencanto de los aficionados hondureños.

Luego de la derrota en casa el miércoles por 2-0 ante Jamaica, Honduras quedó hundida en el último lugar de la eliminatoria de la Concacaf.

La separación de Coito como timonel de Honduras comenzó a asomar luego de la derrota por 4-1 sufrida como local ante Estados Unidos, después de dos empates como visita contra Canadá (1-1) y El Salvador (0-0), y uno más en casa, ante Costa Rica (0-0). A eso se sumó la derrota como visitante contra México (3-0), antes de la sufrida contra Jamaica (2-0).

El balance en seis juegos fue desastroso para Honduras, que solamente sumó tres puntos, saldo de tres empates y tres derrotas, en los que anotó dos goles y recibió diez.

Coito asumió la dirección técnica de Honduras el 21 de febrero de 2019 en un ambiente de muchas expectativas y esperanzas del país centroamericano, que busca clasificar a un cuarto campeonato mundial, después de participan en los de España 1982, Sudáfrica 2010 y Brasil 2014.

Al de España 1982, el único en el que lo hizo con buen suceso, Honduras se clasificó de la mano del entrenador nacional José de la Paz Herrera, recién fallecido, mientras que a Sudáfrica 2010 con el colombiano Reynaldo Rueda, y a Brasil 2014, con el también colombiano Luis Fernando Suárez.

Con Coito en el banquillo desde 2019, Honduras disputó 29 partidos, incluidos los seis de la eliminatoria para el Mundial de Catar 2022, de los que ganó ocho, empató diez y perdió once.

El técnico suramericano, quien cuando llegó a Honduras el 21 de febrero de 2019 ya era conocido por su paso como jugador del Olimpia, de Tegucigalpa, a finales del siglo pasado, sorteó muchas dificultades con la selección del país centroamericano, entre ellas el parón obligado por la pandemia de covid-19, que se comenzó a expandir en marzo de 2020.

Las dos derrotas en el Estadio Olímpico Metropolitano, de San Pedro Sula, en el norte hondureño, contra Estados Unidos y Jamaica, y el empate ante Costa Rica, dieron pie para que la Federación de Fútbol de Honduras decidiera hoy separar a Coito y su cuerpo técnico.

La Federación no ha informado sobre quién sucederá a Coito en el banquillo de Honduras, que se ha complicado en la eliminatoria por los malos resultados obtenidos.

Coito fue presentado en 2019 en Tegucigalpa como nuevo entrenador de Honduras, en una ceremonia en la que el profesional sudamericano dijo que representaba “una gran responsabilidad” para él y su grupo de trabajo.

“Es un gusto después de 25 años volver a un país que conozco, a una ciudad que conozco. Realmente es gratificante para cualquier persona, para un entrenador de fútbol en particular, que una federación le confíe ni más ni menos la responsabilidad de dirigir a su selección nacional”, subrayó Coito, entonces.

Dijo además que dirigir a una selección también implica “desafíos, que es lo que nos gusta encarar”, y que cuando se enfrenta un desafío uno “se prepara, lo supera”, y eso “es realmente gratificante y es la mejor satisfacción que nos puede dejar”.

Además, un emocionado Coito expresó que la experiencia de dirigir a una selección en busca de la clasificación a un mundial, debe ir acompañada de los directivos del fútbol, afición, prensa, entrenadores y “sobre todo con los futbolistas”, con los que se pueda formar, junto “con los entrenadores”, un equipo con el que la gente “se sienta identificada”.

El equipo que conformó Coito, muchas veces improvisando, principalmente en los últimos tres partidos de la eliminatoria, no se pudo identificar con los aficionados hondureños que, con los primeros malos resultados en casa, comenzaron a corear “Fuera Coito”.

Un sector de la prensa deportiva también arremetió duro contra Coito, quien cuando llegó a Honduras prometió “trabajo, dedicación y compromiso para llegar a ese anhelado mundial”, de Catar 2022.

El exseleccionador sub’20 de Uruguay, de 53 años, llegó al banquillo de Honduras asistido por sus compatriotas Miguel Falero y Sebastián Urrutia de Freitas, y el hondureño Carlos Ramón Tábora.

Antes de la llegada de Coito a Honduras, la Federación de Fútbol en Tegucigalpa indicó que fue contratado después de “un exhaustivo proceso de análisis y revisión” de hojas de vida de entrenadores para dirigir “el proceso mundialista Catar 2022”.

Tres días antes de viajar de Montevideo a Tegucigalpa para dirigir a Honduras, la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) despidió a Coito con un cálido homenaje en reconocimiento por su proceso de doce años al frente de diferentes selecciones juveniles del país sudamericano.

Germán Reyes