Publicidad

Dubái, 13 dic (EFE).- La ministra colombiana de Medio Ambiente, Susana Muhamad, ha calificado de histórico el acuerdo de la Cumbre del Clima de Dubái (COP28) pues establece metas “ambiciosas” para lograr el objetivo de limitar el calentamiento global a 1,5 grados, pero ha lamentado la inclusión de los combustibles de transición.

EFE/EPA/MARTIN DIVISEK

El texto sobre Balance Global reconoce por primera vez la necesidad de una transición que deje atrás los combustibles fósiles, al tiempo que abre la puerta a los combustibles de transición y a aquellos basados en tecnologías de captura y almacenamiento de CO2, aún en desarrollo.

“Eso puede hacer que el capital que se necesita para la transición ecológica se desvíe hacia esos combustibles”, ha advertido Muhamad en declaraciones a la prensa tras la aprobación del acuerdo.

Además, la ambición que recoge el acuerdo para dejar atrás los combustibles fósiles debe ir respaldada por un cambio de las reglas del sistema económico y financiero internacional “que hoy son desventajosas y mantienen una desigualdad estructural entre países desarrollados y en desarrollo”, ha dicho la ministra colombiana en declaraciones a la prensa.

“Para poder asegurar que estas metas que hay hoy de verdad lleguen al 1.5, hay que generar un cambio más estructural que no hemos hecho realmente en esta COP. Ni siquiera hemos enviado la señal política contundente y suficiente”, ha lamentado.

Esta falta de contundencia genera “riesgos”, como que “el capital fósil termine conquistando los espacios de la descarbonización bajo el lema de los combustibles de la transición, que siguen siendo combustibles fósiles y que no van hacia la transformación que necesitamos en el tiempo que necesitamos”, ha advertido.

“Es un riesgo que el texto deja abierto y si no hay una acción realmente de tratar el clima como una emergencia, como hicimos con la covid con medidas extraordinarias, puede materializarse muy fácilmente”.

Publicidad