Asunción, 12 oct (EFE).- El Gobierno anunció este martes la próxima puesta en funcionamiento de un comando bipartito de policías paraguayos y brasileños para incrementar la lucha contra el crimen organizado en la frontera, tras el asesinato de cuatro personas en el lado de Paraguay, una de ellas hija de un gobernador.

El ministro del Interior, Arnaldo Giuzzio, dijo a los medios que esa presencia, hablada meses atrás con responsables de la Policía Federal de Brasil, se centrará en el área fronteriza entre Ponta Porã y Pedro Juan Caballero, la ciudad paraguaya donde se cometió el cuádruple asesinato.

La conformación y logística de ese comando, cuyo plazo de activación Giuzzio no detalló, se trató con los altos cargos de seguridad en una reunión en el Palacio de Gobierno para abordar la criminalidad organizada trasnacional.

“Lo diferente es la coordinación entre todas las fuerzas”, resaltó el ministro en la rueda de prensa.

Agregó que se “apunta a un plan de alcance inmediato” y a “propuestas de establecer estrategias con una duración más prolongada” y en otras zonas no fronterizas.

“En realidad hoy el problema del crimen organizado trasnacional se plantea en la frontera. Y ese efecto rebote es lo que estamos observando ya en el interior de nuestro país”, dijo.

La Policía paraguaya trabaja, entre otras hipótesis, sobre la posibilidad de que el atentado del pasado sábado en Pedro Juan Caballero, capital del departamento de Amambay, fue obra de sicarios del narcotráfico.

En el atentado murió un varón, que sería el objetivo, y tres mujeres jóvenes: dos brasileñas y la hija de Ronald Acevedo, gobernador de Amambay.

Todos fallecieron cuando desconocidos dispararon al vehículo al que habían subido tras salir a primera hora de la mañana de un local de eventos festivos.

Pedro Juan Caballero es parte de la Triple Frontera, compartida por Paraguay, Brasil y Argentina, y una de las urbes donde opera el Primer Comando de la capital (PCC), el mayor grupo criminal brasileño.

Un hermano del gobernador de Amambay, el senador Robert Acevedo, sufrió en 2010 un atentado del que salió ileso y en el que murieron dos personas.

Acevedo, que falleció este año por covid, denunció que el atentado fue organizado por redes de narcotráfico, una de las actividades del PCC junto al tráfico de armas.