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Pekín, 4 mar (EFE).- La primera cancelación en tres décadas de la única rueda de prensa anual del primer ministro y responsable de la economía china, Li Qiang, en el marco de la reunión del Legislativo esta semana agita la agenda del evento más importante del año en un contexto económico convulso en la potencia asiática.

El portavoz de la Asamblea Nacional Popular (ANP, Legislativo) Lou Qinjian sorprendió este lunes al anunciar que Li, hombre de confianza del presidente del país, Xi Jinping, no ofrecerá la tradicional rueda de prensa anual al cierre de la sesión plenaria del organismo, que se inaugura mañana martes.

Li sí atendió a los medios el año pasado, justo después de su nombramiento como primer ministro del gigante asiático, siguiendo una costumbre anual que se remontaba a 1993.

     Lou argumentó hoy que Li ya no se someterá a las preguntas de los reporteros porque “ya expuso el año pasado, al asumir el cargo, las principales líneas de su mandato”.

Según el vocero, el primer ministro presentará mañana martes el informe de trabajo del Gobierno, que, junto con los informes de planificación y presupuestarios de la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma (el principal organismo planificador del país) y del Ministerio de Hacienda, “darán respuesta a las principales preocupaciones sociales”.

Se desvanece así una de las pocas ocasiones en las que el jefe del Ejecutivo chino responde preguntas de los periodistas, si bien estas están pactadas de antemano, en un momento en que inversores y analistas esperaban más claridad sobre la hoja de ruta económica del país para este año.

La comparecencia del primer ministro será repartida en dos ruedas de prensa sobre asuntos económicos y sobre “sustento de la población” que estarán a cargo de dos altos funcionarios de menor rango cuya identidad aún no ha sido divulgada.

Wang Xiangwei, exresponsable de la redacción del diario hongkones South China Morning Post, explica a ese medio que la medida ilustra el nuevo papel del Ejecutivo como simple “ejecutor” de las decisiones del Partido Comunista (PCCh).

“El papel y el estatus del primer ministro se ha adaptado en consecuencia. También es un reflejo del pragmatismo de Li, que está más centrado en la dirección política. Piensa que los ministros están en mejor posición para dar detalles”, agrega.

Otros analistas citados por el periódico aseguran que la incomparecencia de Li implica “un cambio en la dinámica de poder”, donde el primer ministro tiene un perfil más bajo, si bien puede ser “una oportunidad perdida para que China se explique” y un riesgo porque “hará aumentar la percepción sobre su falta de transparencia”.

¿Medidas de estímulo?

El presidente chino, Xi Jinping (C), y el primer ministro, Li Qiang (segunda fila D) y otros delegados aplauden durante la ceremonia de apertura de la sesión de la 14ª Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino en Pekín. EFE/EPA/WU HAO

En la inauguración de la sesión, Li dará a conocer las previsiones de crecimiento de China para 2024 tras haber crecido un 5,2 % en 2023, cumpliendo el objetivo oficial fijado por las autoridades pero en un contexto de ralentización tras el batacazo del sector inmobiliario, presiones deflacionistas, un consumo interno lento y una demanda exterior débil.

Para los analistas, lo más importante será saber qué herramientas de estímulo estaría dispuesto a utilizar el Ejecutivo.

Según un reciente sondeo a expertos efectuado por el portal de noticias Yicai, China fijará en un 5 % su objetivo de crecimiento, algo que, para Huang Wentao, economista jefe de China Securities, ayudará a “mejorar las expectativas e impulsar la confianza”.

Otros expertos, como Luo Zhiheng, creen que esa meta “podría aliviar las tendencias negativas en la economía real, los recientes desplomes en los mercados de capitales y la ansiedad social”.

No obstante, la facilidad para conseguir una tasa de crecimiento del 5 % no será la misma que el año pasado debido al efecto de base comparativa, ya que en 2022 el PIB de la segunda economía mundial había crecido únicamente un 3 % ante las duras restricciones en el marco de la política de ‘cero covid’.

Por otra parte, la ANP abordará también otros temas como el presupuesto de Defensa en medio de las tensiones en el mar de China Meridional y la mirada puesta en Taiwán, o una enmienda a la ley de secretos de Estado, que llega después de varias investigaciones contra consultoras extranjeras que operan en el país, sembrando inquietud en el sector.

Todo ello mientras el PCCh sigue afilando su campaña contra la corrupción impulsada hace años por Xi, quien afianzó su poder al frente del país durante el XX Congreso que celebró la formación en 2022.

También se había especulado con que la ANP podría designar a un nuevo ministro de Exteriores, pero, según anotó hoy la agencia estatal Xinhua, “no habrá cambios de personal” en la sesión de este año, en la que está previsto que el actual titular de la cartera, Wang Yi, sí ofrezca una rueda de prensa durante la semana.

El presidente de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino, Wang Huning (frente C), pronuncia su discurso durante la ceremonia de apertura de la sesión del Comité Nacional de la 14ª Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino enEn el Gran Salón del Pueblo de Pekín. EFE/EPA/WU HAO
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