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Atenas, 16 ene (EFE).- El exrey Constantino de Grecia recibió este lunes sepultura en el cementerio de Tatoi, junto a la residencia de verano de la realeza griega en la que pasaron su infancia el monarca y sus hermanas, la reina Sofía y la princesa Irene.

Vista general de los familiares y otros invitados que asistieron al funeral del exrey de Grecia Constantino II en la Catedral Metropolitana de Atenas este 16 de enero. EFE/EPA/STOYAN NENOV / POOL

Al entierro asistió toda la familia del rey de España, así como la plana mayor de la monarquía europea, que se había reunido previamente en la catedral de Atenas para dar su último adiós a quien fue el último rey de Grecia.

El rey Felipe VI de España y la reina Letizia asisten al funeral del exrey de Grecia Constantino II en la Catedral Metropolitana de Atenas este 16 de enero. EFE/EPA/STOYAN NENOV / POOL

Los hijos del exrey, Pablo, Nicolás y Felipe y varios de sus hijos cargaron a hombros el ataúd cubierto con la bandera griega hasta la ermita que se encuentra junto a las tumbas, donde la familia ha rezado un responso.

Encabezada por la viuda del exrey, Ana María de Dinamarca, sus cinco hijos, cónyuges y nietos, este breve acto congregó a la familia del difunto al completo, con excepción de la princesa Leonor de España y su hermana, la infanta Sofía, que no viajaron a Atenas pero sí los reyes Felipe VI y Letizia; el rey emérito Juan Carlos y doña Sofía; las infantas Elena y Cristina y los hijos de éstas.

A continuación, fueron saliendo de la capilla -la reina Letizia charlando con doña Sofía- y se reunieron con el resto de invitados ya para dar sepultura al Constantino, fallecido la semana pasada a los 82 años.

Por petición de la familia, el entierro propiamente dicho se celebró sin la presencia de cámaras.

En Tatoi yacen los restos de algunos miembros de la realeza helena, entre ellos los padres de Constantino, el rey Pablo y la reina Federica de Hannover.

Desde la abolición de la monarquía en 1974 y el exilio del rey, la finca de Tatoi empezó a deteriorase por la falta de uso y cuidados.

El complejo de Tatoi se encuentra en estado deteriorado, ya que, tras ser expropiado por el Estado griego después de la abolición de la monarquía, apenas ha sido fue sometido a obras de restauración.

En verano de 2021, parte de la finca y los dos edificios principales sufrieron además daños adicionales durante los devastadores incendios que asolaron el norte de la capital griega.

Tras la muerte de Constantino la semana pasada, el Estado griego ha estado trabajando contrarreloj para acondicionar un poco el lugar, donde seguía habiendo troncos calcinados y caminos intransitables.

Literalmente a última hora se plantaron algunos árboles junto al cementerio y se vertió gravilla en el camino de acceso para facilitar la llegada de los miembros de las casas reales que asistieron al entierro.

Tatoi se convirtió en patrimonio nacional griego definitivamente en 2003, tras un largo litigio jurídico con la familia del que fue el último rey de Grecia y un dictamen del Tribunal Europeo de Derechos Humanos que obligó al Estado a pagar a la casa del exrey una indemnización de 13,2 millones de euros.

El Gobierno del conservador Kyriakos Mitsotakis aprobó un plan de restauración que incluye la creación y apertura de un museo, cuatro zonas de exposición, numerosos puntos de servicios públicos, como tiendas, restaurantes y cafeterías, un hotel y varias zonas habilitadas para diferentes actividades agrícolas.

Con un presupuesto total de 14,3 millones de euros, el proyecto será financiado inicialmente por el Fondo de Recuperación Europeo, pero se espera que atraiga el interés de muchas empresas.

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