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Kiev, 9 feb (EFE).- El relevo del hasta ahora jefe del Ejército ucraniano, Valeri Zaluzhni, por el militar que venía ocupándose de las Fuerzas Terrestres, Oleksandr Sirski, no supondrá cambios significativos a corto plazo en la situación en el frente, pero puede mejorar con efecto inmediato la coordinación entre el presidente Volodímir Zelenski y el Ejército.

Es la opinión del coronel ucraniano en la reserva Serguí Grabski, para quien la asunción del mando del Ejército por un general cercano a Zelenski facilitará la colaboración entre la presidencia y las Fuerzas Armadas, después de meses de desacuerdos públicos entre el presidente y Zaluzhni que erosionaron la confianza entre ambos.

“Todo el mundo reconoce a Sirski como parte del equipo de Zelenski, y en este sentido podemos lógicamente anticipar que la relación entre el jefe de las Fuerzas Armadas y el presidente en tanto que comandante supremo podría ser más estrecha”, dijo Grabski en una entrevista a EFE.

El coronel en la reserva recordó que entre Zaluzhni y Zelenski había “algunas tensiones”, y señaló que el nombramiento en la jefatura del Ejército de un general más alineado al presidente podría llevar a que “algunas cuestiones se resuelvan más rápido” y haya un “mejor entendimiento” entre ambas estructuras de poder.

Esta mejora de las relaciones podría traducirse, agregó Grabski, en una optimización del tiempo en el que se moviliza a nuevos soldados y se concentran recursos adicionales como armamento y munición. “Sería excelente que esto ocurriera”, remachó el coronel retirado.

Pese al cambio de guardia en el Ejército, Grabski descartó cambios “revolucionarios” en el frente, donde Ucrania, dijo, seguirá teniendo que concentrarse en defenderse mientras no cuente con el armamento necesario para intentar nuevas operaciones ofensivas a gran escala.

Zelenski ha encargado al nuevo jefe del Ejército una “nueva visión” que incluya una apuesta más decidida por la tecnología como baza de las Fuerzas Armadas en la guerra, un sistema más efectivo de rotación de soldados y mejor entrenamiento a los militares.

Algunas de estas prioridades coinciden con las planteadas por Zaluzhni en un artículo publicado a principios de mes por el entonces jefe del Ejército.

“Estos enfoques ya existían antes”, dijo el coronel en la reserva Grabski sobre los cometidos de Zelenski para el nuevo jefe de las Fuerzas Armadas.

Grabski recordó también que el general Sirski era una parte destacada del Ejército bajo el liderazgo de Zaluzhni, lo que a su juicio permite esperar una cierta continuidad aunque cambien los nombres de algunos de los comandantes de más alto rango.

“Sería muy peligroso forzarle a hacer cambios significativos de forma rápida, porque el Ejército es como un gran barco: si se cambia bruscamente el sistema de mando puede colapsar todo el sistema”, concluyó el coronel retirado.

Marcel Gascón

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