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Túnez, 7 feb (EFE).- Una docena de Estados de la cuenca mediterránea, una de las regiones del mundo más afectadas por el cambio climático, convinieron este miércoles en el Foro Mediterráneo del Agua, celebrado en Túnez, en unificar acciones conjuntas para trasladarlas al Foro Mundial del Agua que se celebrará en mayo en Bali (Indonesia).  

La escasez de recursos hídricos y la creciente presión en la región mediterránea hace que “cada vez haya que estudiar mejor la disponibilidad del agua” y “utilizar la digitalización para afrontar estos retos”, resume en declaraciones a EFE Concepción Marcuello, del Ministerio español de Transición Ecológica.

Marcuello, coordinadora de Asuntos Internacionales en la Dirección General del Agua y que encabezó la delegación española en el Foro celebrado en Túnez desde el lunes, destacó de la declaración conjunta “la inclusión de los ecosistemas en la gestión, su buena calidad” para frenar “los impactos frente a sequías e inundaciones”, en una región severamente afectada por estos eventos extremos.

El foro, que terminó hoy, resultó en una llamada a “movilizar esfuerzos” para “garantizar el suministro hídrico a las generaciones actuales y futuras a la luz del cambio climático”, cuando actualmente 180 millones de personas ya viven con escasez de agua.

El año 2050 es un horizonte para el que se prevé que la demanda se duplique o incluso se triplique en esta cuenca, cruce de tres continentes (África, Asia y Europa) que se está calentando un 20 % más rápido que el promedio mundial.

 

Sobriedad hídrica

Dos pilares centraron los debates estos tres días de foro: la necesaria digitalización de las redes de abastecimiento, demasiado antiguas en el Mediterráneo, para detectar las pérdidas de agua y modernizarlas; y la “sobriedad hídrica” que consiste en equilibrar la oferta con la demanda.

Las fuentes de financiación fueron el tema trasversal en todos los debates, entre las públicas y las privadas, así como la integración del sector privado y la sociedad civil.

Por su parte, la ministra tunecina de Medio Ambiente, Leila Chikhaoui, apeló a una responsabilidad compartida pero “diferenciada”, dadas las distintas capacidades de los Estados mediterráneos.

 

La singularidad del Mediterráneo

El Mediterráneo vivió en apenas seis meses las inundaciones de septiembre en Libia y una emergencia por sequía en Cataluña (España), muestra de la aceleración de los efectos de la crisis climática en la zona.

“Juntos por la sobriedad hídrica compartida” fue el lema del encuentro de este año que evaluó innovaciones, financiación y gobernanza en la declaración de principios para la concreción de medidas. Entre ellas, alertas tempranas para afrontar eventos extremos.

“Somos una región paradigmática en el mundo con unos problemas únicos, comunes, y compartimos un conjunto de soluciones que nos gustaría trasladar al resto del mundo a través del Foro mundial del agua (18-24 de mayo)”, concluyó Marcuello.  

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