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San José, 10 de junio de 2024 – Humberto Ortega, exjefe del Ejército de Nicaragua y hermano del presidente Daniel Ortega, se encuentra bajo estricta vigilancia y completamente incomunicado en su residencia en Managua, según reportó el medio independiente Confidencial. La situación del general retirado, quien recientemente criticó la gestión y la sucesión de poder dentro del gobierno de su hermano, ha escalado a niveles de aislamiento total sin acceso a atención médica especializada.

De acuerdo con información revelada por una fuente cercana a la familia Ortega, el régimen nicaragüense ha intensificado las restricciones alrededor del exmilitar, prohibiendo el ingreso de familiares y amigos, y limitando severamente su contacto con el exterior. Incluso su pareja, la costarricense Ligia Trejos, está confinada junto a él sin poder salir.

Esta drástica medida sigue a las declaraciones de Humberto Ortega en una entrevista con el medio argentino Infobae, donde denunció la falta de un sucesor adecuado para la continuidad del proyecto político de su hermano y sugirió la necesidad de elecciones libres para evitar un vacío de poder. Estas declaraciones no fueron bien recibidas por el gobierno de Daniel Ortega, que procedió a intensificar la vigilancia y la censura sobre él.

El manejo de su salud es particularmente preocupante. A pesar de que se ha instalado una unidad médica en su residencia, la fuente afirma que no recibe la atención necesaria de su médico privado, quien anteriormente había salvado su vida. Un médico del Ministerio de Salud (Minsa) lo visita solo para tomarle la presión arterial, una atención que Humberto Ortega considera insuficiente y alarmante dado su estado de salud precario.

La situación del general retirado ha llegado a tal extremo que el presidente Ortega y la vicepresidenta Rosario Murillo lo declararon “traidor a la patria” en un acto público, exacerbando aún más la tensión entre los hermanos y dentro del círculo político del país.

Nicaragua continúa sumida en una profunda crisis política y social desde 2018, que se intensificó con las elecciones de 2021 donde Daniel Ortega fue reelecto en medio de arrestos y la expulsión de sus principales opositores. La situación de Humberto Ortega es solo un reflejo más de la represión y el control absoluto que busca mantener el gobierno actual.

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