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EL CAIRO, 16 MAYO.- Un grupo internacional de investigadores ha descubierto que las pirámides de Egipto, incluidas las famosas pirámides de Giza y Lisht, se construyeron originalmente a lo largo de un antiguo brazo del río Nilo, ahora sepultado bajo tierras de cultivo y desierto. Este brazo de agua, al que han denominado ‘Ahramat’, se extiende por unos 64 kilómetros y su hallazgo fue publicado en la revista Communications Earth & Environment.

La investigación sugiere que esta ubicación estratégica de las pirámides, en una estrecha franja desértica del Sahara, se debe a la presencia de este antiguo cauce fluvial que facilitaba el transporte de materiales de construcción y proporcionaba un acceso fácil a las estructuras durante su construcción hace aproximadamente 4.700 años.

Los científicos, liderados por Eman Ghoneim de la Universidad de Carolina del Norte en Wilmington, utilizaron imágenes por satélite, prospecciones geofísicas y análisis de suelo para localizar y confirmar la presencia del antiguo brazo del Nilo. Descubrieron que una gran sequía que comenzó hace 4.200 años podría haber desplazado este brazo de agua hacia el este y haber causado su posterior sedimentación y desaparición.

Este descubrimiento no solo proporciona una explicación sobre la concentración de pirámides en esta área, sino que también subraya la importancia del Nilo como vía de comunicación y como recurso esencial en la construcción de algunas de las estructuras más emblemáticas de la antigüedad.

La investigación sigue abierta, y los científicos esperan que este hallazgo ayude a priorizar futuras excavaciones arqueológicas y a proteger el rico patrimonio cultural de Egipto. Este descubrimiento también destaca cómo las sociedades antiguas se adaptaban a los cambios en su entorno natural.

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