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Uagadugú, 1 oct (EFE).- Soldados dispararon este sábado tiros de advertencia en el centro de Uagadugú, capital de Burkina Faso, y pidieron a los ciudadanos que abandonasen esa zona, donde sobrevolaban varios helicópteros militares a baja altura.

Foto de las calles de Uagadugú este viernes, cuando se produjo un nuevo golpe de Estado en Burkina Faso. EFE/EPA/ASSANE OUEDRAOGO

La confusión se apoderó de la ciudad un día después de que un grupo de militares encabezados por el capitán del Ejército Ibrahim Traoré diera un golpe de Estado y derrocara al líder de la junta militar en el poder, teniente coronel Paul-Henri Sandaogo Damiba.

Ante los disparos de aviso de los militares, los comerciantes empezaron hoy a cerrar sus tiendas en el centro de la capital, donde algunas calles volvieron a cerrarse tras levantarse esta mañana las barreras colocadas por los soldados.

Un militar indicó a Efe que se reforzaron posiciones en esa zona como precaución ante un posible despliegue de uniformados todavía leales a Damiba.

Un oficial del Estado Mayor del Ejército aseguró a Efe que el depuesto líder aún se encuentra en Uagadugú.

Damiba “está bien, está en un lugar seguro y se halla bien resguardado”, explicó esa fuente bajo condición de anonimato.

Varios helicópteros fueron avistados en Kamboissin, un distrito norteño periférico que alberga un campamento militar y efectivos de la fuerza antiterrorista Barkhane (liderada por Francia) volando hacia el centro de la ciudad.

Uno de los aparatos aterrizó en el céntrico cuartel militar de Guillaume Ouédraogo.

En un mensaje dirigido anoche a la nación, los golpistas acusaron a Damiba de desviarse del ideal del Movimiento Patriótico de Salvaguarda y Restauración (MPSR), nombre de la junta que tomó el poder en el golpe del pasado 24 de enero, y no atajar la inseguridad causada por el terrorismo yihadista.

Tras un viernes incierto marcada por una sublevación militar y disparos en zonas estratégicas de Uagadugú, los golpistas anunciaron la suspensión de la Constitución y de la Carta de Transición.

Asimismo, los militares encabezados por Traoré, nuevo hombre fuerte del país, decretaron la disolución del Gobierno y la Asamblea Legislativa de Transición y el establecimiento de un toque de queda desde las 21.00 hora local (misma GMT) a las 05.00 hora local.

Ordenaron, igualmente, el cierre de las fronteras nacionales y la suspensión de toda actividad política y de la sociedad civil.

Burkina Faso sufre frecuentes atentados yihadistas desde abril de 2015, cometidos por grupos ligados tanto a Al Qaeda como al Estado Islámico, cuyas acciones afectan especialmente al norte del país.

En noviembre de 2021, un ataque contra un puesto de la Gendarmería causó 53 muertos -49 gendarmes y 4 civiles-, lo que generó un gran descontento social que se tradujo en fuertes protestas para exigir la dimisión del presidente burkinés, Roch Marc Christian Kaboré.

Unos meses después, el 24 de enero, los militares liderados por Damiba tomaron el poder en un golpe de Estado -el cuarto en África occidental desde agosto de 2020- y depusieron al presidente.

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