Bangkok, 23 sep (EFE).- El presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, pidió a los médicos de la Policía y el Ejército que refuercen los hospitales de Manila donde se trata a enfermos de la covid-19 ante la alta tasa de infección entre el personal sanitario.
El mandatario dijo, durante una comparecencia televisada anoche con un grupo de asesores para combatir la pandemia, que al menos cinco hospitales de la capital y provincias anexas han alcanzado su capacidad máxima de enfermos.
En estos centros además alrededor de 400 trabajadores del personal sanitario han sido infectados con la covid-19, lo que merma la capacidad de respuesta, señaló Duterte.
Para paliar esta falta de asistencia, el presidente filipino instó a los diferentes cuerpos de las autoridades a “preparar los recursos humanos” para ayudar por si fuera necesario en la lucha contra la pandemia desde la primera línea.
Durante la misma reunión, Carlito Galvez, uno de los principales asesores de Duterte para la implementación de políticas sanitarias frente a la covid-19, recomendó comenzar desde octubre la inoculación de vacunas a niños mayores de 12 años.
Galvez también informó que el Gobierno espera asegurarse la adquisición de 90 millones de dosis de vacunas, negociadas con cuatro farmacéuticas, y que esperan alcanzar para febrero de 2022 la meta del 90 % de la población objetivo inoculada con la pauta completa contra el virus.
Filipinas, que actualmente ha vacunado al 17,2 % con la pauta completa, es el segundo país del Sudeste Asiático más afectado por la pandemia, por detrás de Indonesia, y acumula 2,42 millones de infecciones, incluidos 37.228 decesos, cuando parece haber superado el pico de infecciones de su tercera ola. EFE