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Guayaquil (Ecuador), 20 ago (EFE).- Con varios policías y militares que revisaban a cada persona en la puerta es como Margarita Cadena se encontró el ingreso al colegio donde sufragó la mañana de este domingo, en Guayaquil (Ecuador), una escena que se repite a nivel nacional y que es consecuencia de los altos índices de violencia que se registran en el país.

Militares brindan seguridad a los ciudadanos en sus centros de votación durante la jornada de elecciones generales, hoy, en Guayaquil (Ecuador). EFE/Mauricio Dueñas Castañeda

Pese al temor a esa violencia, especialmente tras el asesinato del candidato a la Presidencia Fernando Villavicencio, el pasado 9 de agosto, y los ataques armados de los que han sido víctimas otros políticos, Cadena ha decidido salir a votar con la esperanza de que la situación “muy adversa y muy triste” del país va a cambiar.

“Con la situación que estamos viviendo en el país debemos tener una responsabilidad muy grande al votar. Lo que queremos es que el Gobierno que llegue a la Presidencia y los que lleguen al Parlamento realmente se interesen más por el problema de la inseguridad que tiene nuestro país, que se preocupen porque la delincuencia baje, los secuestros, las vacunas (extorsiones) porque por eso se están cerrando muchos negocios de gente que realmente necesita trabajar”, afirmó a EFE.

A Cadena, que tiene un negocio de comidas, le preocupa que los grupos criminales empiecen a pedirle un porcentaje del poco dinero que gana en su trabajo, pues ya le ha pasado a personas que ella conoce.

“Eso impide que mucha gente trabaje, hace que dejen sus negocios y se vaya a los pueblos donde viven. Hay mucha gente desempleada porque no solo es el dueño sino la gente que ayuda, que colabora dentro de ese trabajo”, agrega.

AUGE DE EXTORSIONES A NEGOCIOS

Y es que en Guayaquil, epicentro de la violencia en Ecuador, las extorsiones se han disparado en el último año. Según cifras de la Fiscalía, en el primer semestre de 2023 se registraron 1.603 delitos de extorsión en la ciudad, a diferencia de los 1.265 que se denunciaron en todo 2022 y cuatro veces más que los 425 reportados en 2021.

En todo el país las muertes violentas, atribuidas por las autoridades en su mayoría al crimen organizado y al narcotráfico, también han aumentado y Ecuador ha pasado en los últimos cinco años de una tasa de 5,8 a 25,62 % homicidios intencionales por cada 100.000 habitantes en 2022, la cifra más alta de su historia.

Por esta razón, la Policía y las Fuerzas Armadas destinaron alrededor de 100.000 agentes que están desplegados en todo el país.

ESPERANZA DE CAMBIO

David Salazar también llegó con temor hasta una escuela ubicada en el norte de la ciudad, que en la mañana registró poca afluencia de personas. Él y su esposa decidieron ir a votar con la camiseta de la selección de fútbol, como muestra de esa esperanza de cambio que aún mantienen.

“Hay que venir votar por la democracia, por la libertad, por la paz, por la tranquilidad de todos los ecuatorianos y de todas las personas que vivan en el país. Vengo a votar un poco con temor pero con la esperanza de que Ecuador va a ser el país que era hace unos años atrás: un Ecuador de paz, una tierra de paz”, aseguró a EFE.

Cree que los ecuatorianos ya no tienen que apoyar a “los mismos de siempre” sino a “gente nueva, con nuevos pensamientos, nuevos ideales, que en realidad tenga corazón y manos limpias”.

“El primer problema es la delincuencia, pero también los políticos corruptos que ya sabemos cuáles son. También vengo a votar por estudio para nuestros hijos, trabajo, bienestar, seguridad social para todos los ecuatorianos”, apuntó.

VOTO CONTRA LOS ASESINATOS

Del otro lado de la ciudad, en el sur, Piedad Tumbaco votó para que se acaben los asesinatos. “Este año cuántos muertos han sido… cuánta gente que muere y que no es culpable de nada…”, afirmó.

También dijo que la situación del país está “bastante difícil” y que, cualquiera que sea el gobernante, “ojalá Dios quiera cambie”.

A nivel nacional, la jornada electoral se ha desarrollado sin mayores contratiempos, salvo por el inicio tardío en varios recintos que, sumado a las revisiones que está realizando la fuerza pública en los ingresos, han provocado en ciudades como Guayaquil que decenas de personas se aglomeren en los exteriores de algunos colegios y universidades.

Cristina Bazán

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