Washington, 29 dic (EFE).- El Departamento de Estado de Estados Unidos nombró este miércoles a dos mujeres, Rina Amiri y Stephenie Foster, para encargarse de liderar y coordinar la ayuda a la población femenina de Afganistán.

Amiri será la enviada especial del Gobierno de EE.UU. para las Mujeres, Niñas y los Derechos Humanos en Afganistán, mientras que Foster ocupará el cargo de asesora sénior para Asuntos de Mujeres y Niñas en el equipo que coordina la reubicación y protección a antiguos colaboradores de EE.UU. en el país asiático.

En un comunicado, el secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, destacó que Amiri y Foster son “líderes altamente cualificadas y respetadas”.

“Los derechos humanos y las libertades fundamentales de las mujeres, las niñas y otras poblaciones de riesgo son una cuestión de importancia caudal para mí, para este Gobierno y para la seguridad nacional de Estados Unidos”, añadió.

Afganistán está sumergido en una grave crisis económica y humanitaria desde la toma de Kabul por parte de los talibanes el pasado 15 de agosto.

Desde entonces, la falta de apoyo y reconocimiento de la comunidad internacional, así como las sanciones económicas internacionales y de Estados Unidos para impedir el acceso de los líderes islamistas, varios de ellos considerados amenazas globales, al sistema financiero internacional, aislaron a la nación asiática.

Ahora, la pérdida de valor de la moneda afgana frente al dólar estadounidense o la falta de efectivo en los bancos y el sistema financiero afgano, junto a la llegada del invierno, amenazan con sumir en hambrunas y caos a la población local.

La llegada de los talibanes al poder en Afganistán además se ha traducido en una pérdida de derechos para las mujeres y niñas de ese país, donde las más críticas y visibles con el régimen, entre ellas varias periodistas, ahora ven peligrar su vida, según denunció esta semana la plataforma española de juristas Women By Women.

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