Seúl, 12 oct (EFECOM).- El Banco de Corea (BoK) mantuvo hoy sin cambios los tipos de interés, aunque su junta de política monetaria apuntó a la posibilidad de incrementarlos en noviembre, si la economía surcoreana mantiene su actual ritmo de recuperación.

Tal y como esperaba la mayoría de analistas, el BoK anunció al término de su reunión mensual que mantiene por el momento congelada la tasa de referencia en el 0,75 %.

Sin embargo, la decisión no fue unánime, ya que dos de los siete miembros de la junta votaron a favor de subir los tipos este mismo mes.

El BoK, que durante lo peor de la pandemia mantuvo la tasa en el mínimo histórico del 0,5 %, ya la subió en agosto ante el ritmo inflacionario de la cuarta economía de Asia y la creciente deuda de los hogares.

El Gobernador de la entidad, Lee Ju-yeol, dijo hoy en rueda de prensa que “si la economía surcoreana mantiene el actual ritmo de recuperación, la junta del BoK podría valorar una subida de tipos en noviembre”.

“La junta ajustará adecuadamente el nivel acomodaticio de la política monetaria, puesto que se espera que la economía surcoreana mantenga un crecimiento saludable y que la inflación se sitúe por encima del 2 % durante algún tiempo, pese a las persistentes incertidumbres en torno al virus”, explicó a su vez el BoK en un comunicado.

La economía surcoreana ha dado muestras de una robusta recuperación gracias al crecimiento de sus exportaciones, que suponen la mitad de su producto interior bruto (PIB) y en septiembre crecieron un 16 % interanual.

Ante esta perspectiva, y pese a las dudas que plantea aún la pandemia y el persistente volumen de nuevos casos diarios (más de 1.000 al día desde hace tres meses) ante la falta de vacunas, el BoK prevé que el PIB de Corea del Sur crezca un 4 % en todo 2021.

A su vez, la inflación en el país asiático ha superado el 2 % en los últimos seis meses, principalmente por el encarecimiento de los hidrocarburos y los productos agrícolas.

El endeudamiento de los hogares, por su parte, no da muestras de verse reducido ante el creciente número de surcoreanos que solicitan créditos inmobiliarios o para invertir en mercados de renta variable.

A final de junio la deuda privada surcoreana ascendía a 1.805 billones de wones (1,5 billones de dólares) y ha mostrado una de las mayores tasas de crecimiento entre los miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) en el último lustro.