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Londres, 16 mayo.- La Premier League se encuentra ante una encrucijada tecnológica significativa, ya que los veinte clubes de la competición votarán el próximo 6 de junio si eliminar o mantener el VAR para la temporada 2024-2025. Esta decisión sigue a la reciente eliminación del VAR por la liga sueca, convirtiéndose en la primera liga europea en dar este paso, lo que ha suscitado un amplio debate en el fútbol inglés.

Ange Postecoglou, técnico del Tottenham Hotspur, expresó su frustración con la tecnología, reflejando el sentir de muchos aficionados y profesionales del deporte. “Me iré a Suecia entonces”, declaró en respuesta a la eliminación del VAR en Suecia, destacando su descontento con la tecnología que fue introducida en la temporada 2019-2020.

La controversia no es menor, ya que, pese a que el VAR ha aumentado la precisión en las decisiones arbitrales del 86 % al 93 % según datos de la propia liga, ha sido fuente constante de conflictos y malentendidos. Errores notorios esta temporada, incluyendo uno que involucró un gol legal anulado a Luis Díaz del Liverpool, han exacerbado la frustración general con el sistema.

El colegio de árbitros de la Premier, PGMOL, ha tenido que pedir disculpas en varias ocasiones por estos fallos, y situaciones como penales no señalados y errores en la aplicación de las reglas de juego han puesto en tela de juicio la eficacia del VAR. Además, los aficionados critican la pérdida de emoción y los largos tiempos de espera que conlleva la revisión de las jugadas.

Los clubes ahora enfrentan una votación decisiva: si dos tercios de ellos, es decir, 14 de los 20, votan por eliminar el VAR, la Premier League se convertiría en la primera de las grandes ligas europeas en deshacerse de esta tecnología.

Este debate llega en un momento donde los espectadores y los propios jugadores reclaman un fútbol más fluido y menos interrumpido, algo que la tecnología prometía gestionar mejor y que, hasta ahora, ha resultado en sentimientos encontrados. La votación del 6 de junio no solo determinará el futuro inmediato del VAR en Inglaterra, sino que podría marcar un precedente importante para otras ligas alrededor del mundo.

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