Kigali, 20 sep (EFE).- Un tribunal ruandés condenó hoy a 25 años de cárcel a Paul Rusesabagina, el exgerente que inspiró el filme “Hotel Ruanda” sobre el genocidio de 1994 en este país africano, por delitos de terrorismo, aunque su familia y organizaciones pro derechos humanos cuestionaron la imparcialidad del juicio.
La Sala del Tribunal Superior de Delitos Internacionales y Transfronterizos de Kigali consideró culpable a Rusesabagina, de 67 años, de formar y financiar un grupo terrorista por liderar el Frente de Liberación Nacional (FLN), brazo armado de su partido, el Movimiento de Ruanda por el Cambio Democrático (MRCD).
“Rusesabagina es culpable de crear y ser miembro de una organización terrorista (…). Por lo tanto, está condenado a 25 años de prisión”, dictaminó el juez presidente del tribunal, Antoine Muhima, que puso fin a un juicio que ha durado siete meses.
FEROZ DETRACTOR DE KAGAME
El exgerente, uno de los detractores más feroces del presidente ruandés, Paul Kagame, quien dirige el país con mano de hierro, dejó de comparecer ante la corte en marzo al considerar que no tendría un juicio justo.
Rusesabagina fue declarado culpable “in absentia” en una vista de más de seis horas sobre una causa conjunta en la que estaba procesado junto a veinte miembros del FLN, que acudieron al tribunal esposados y con indumentaria de presidario de color rosa.
Entre los sospechosos figuraban dos exportavoces del FLN, Callixte Nsabimana y Herman Nsengimana, bajo custodia policial por ataques que causaron al menos nueve muertos entre 2018 y 2019, y que fueron condenados a veinte y cinco años de prisión, respectivamente.
El exgerente, que estaba acusado de nueve cargos de terrorismo y tiene un mes para apelar la sentencia, expresó su apoyo al FLN en un vídeo de 2018 al que los jueces dieron notable importancia.
“El video de 2018 en el que Rusesabagina dice que ha llegado el momento de usar todos los medios posibles para lograr un cambio en Ruanda, ya que todos los medios políticos se han probado y fallado, es una prueba de su culpabilidad”, indicó la jueza Beatrice Mukamurenzi al leer el veredicto.
El exgerente, que tiene nacionalidad belga y residencia permanente estadounidense, está detenido en Ruanda desde agosto de 2020, cuando viajó de Chicago (EEUU) a Dubái, donde debía cambiar de avión para dirigirse a Burundi, si bien la aeronave le llevó a Kigali.
Aunque el Gobierno ruandés sostiene que el arresto fue legal, la familia y sus abogados denunciaron que Rusesabagina fue “secuestrado, desaparecido y sometido a una entrega extraordinaria de Dubái a Ruanda”.
“Sabíamos, desde el día en que fue secuestrado, que el veredicto sería culpable de algunos o todos los cargos falsos. Estamos felices de que termine la farsa del juicio”, señaló hoy la familia en un comunicado remitido a Efe en el que denunciaron que el exgerente fue “torturado y recluido en régimen de aislamiento”.
Amnistía Internacional (AI) reprobó hoy las “numerosas violaciones” cometidas durante el proceso, “incluida la detención de Rusesabagina con falsos pretextos y el traslado ilegal a Ruanda”.
“Estas violaciones de un juicio justo deben remediarse de manera efectiva”, subrayó la directora regional adjunta de AI para África oriental, Sarah Jackson.
Tras conocerse la sentencia, el Gobierno ruandés emitió un comunicado afirmando que “este largo juicio ha puesto de manifiesto las actividades terroristas del grupo FLN dirigido por Rusesabagina”.
MÁS DE MIL VIDAS SALVADAS EN EL GENOCIDIO
Desde Europa, la eurodiputada socialista belga Kathleen van Brempt, recordó hoy en su cuenta de Twitter que Rusesabagina “es ciudadano belga y europeo”, por lo que “Bélgica y la Unión Europea deben hacer todo lo posible para garantizar que sus derechos humanos, su seguridad y su salud estén garantizados”.
El exgerente se había convertido en un opositor muy crítico con Kagame, por lo que vivía en el exilio entre Bélgica y Estados Unidos, donde creó una fundación que promueve la reconciliación para evitar nuevos genocidios.
Rusesabagina fue gerente del famoso Hotel de las Mil Colinas en la capital ruandesa y albergó a más de mil tutsis y hutus moderados para salvarlos de los hutus extremistas durante el genocidio de 1994.
Esos acontecimientos inspiraron la película “Hotel Ruanda” (2004), en la que el actor Don Cheadle encarna al gerente hotelero (un hutu moderado), lo que le valió una fama mundial.
En 2005, el entonces presidente de EEUU, George W. Bush, le otorgó la Medalla Presidencial a la Libertad por su heroísmo.
En Ruanda, sin embargo, fue criticado por supervivientes que le acusaron de haber explotado el genocidio para su beneficio personal.
El genocidio empezó el 7 de abril de 1994 tras el asesinato el día anterior de los presidentes de Ruanda, Juvénal Habyarimana (hutu), y Burundi, Cyprien Ntaryamira (hutu), cuando el avión en el que viajaban fue derribado sobre Kigali.
Los magnicidios (de los que el Gobierno ruandés acusó a los rebeldes tutsis del Frente Patriótico Ruandés, de Kagame) desató la matanza de unos 800.000 tutsis y hutus moderados en unos cien días, una de las peores matanzas étnicas de la historia reciente.
Charles Ndushabandi

Vista de los acusados en la Sala del Tribunal Superior de Delitos Internacionales y Transfronterizos de Kigali. EFE/EPA/EUGENE UWIMANA