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Lisboa, 2 abr (EFE).- El nuevo primer ministro de Portugal, Luís Montenegro, de centroderecha, pidió este martes “madurez” y “diálogo” a los agentes políticos, incluida la oposición, y aseguró que su Gobierno no está de paso.

“Este Gobierno está aquí para gobernar los cuatro años y medio de la legislatura”, dijo durante su primer discurso como jefe del Gobierno luso, tras tomar posesión en una ceremonia en el Palacio de Ajuda, en Lisboa.

Montenegro, que gobernará en minoría tras ganar las elecciones del 10 de marzo por un margen muy ajustado, defendió que la situación del país exige “espíritu patriótico y capacidad de diálogo” que -según aseveró- su Ejecutivo va a garantizar y que espera lo mismo de la oposición.

Pese a haber sido investido hoy, el Gobierno entrará en plenas funciones cuando el Parlamento vote su programa, lo que está previsto para la próxima semana. Montenegro consideró que si ese documento avanza significará que los partidos opositores les dejarán “trabajar” y ejecutar las medidas.

Y se dirigió directamente al líder de la oposición, el Partido Socialista, que, en su opinión, “debe ser claro y auténtico sobre la actitud que va a tomar: ser oposición democrática o ser bloqueo democrático”.

El nuevo primer ministro hizo un repaso de las prioridades que tendrá su gabinete, como una reducción de impuestos y una reestructuración de los servicios públicos, lo que incluye la presentación de un programa de emergencia para el Servicio Nacional de Salud (SNS).

También anunció que va a abrir un diálogo con todos los partidos con presencia en el Parlamento para recoger sus propuestas sobre el combate a la corrupción, con el objetivo de tener una “síntesis” en un plazo de dos meses y avanzar con diferentes iniciativas.

El Gobierno “está aquí para empezar una transformación estructural de la economía y del Estado, porque ese es el único camino para crear más riqueza, pagar mejores salarios y retener a nuestros jóvenes y nuestro talento”, dijo.

Montenegro insistió en que las urnas dictaron el pasado 10 de marzo un “cambio político”, tras más de ocho años de los socialistas en el poder, y se comprometió a “cumplir” con esa voluntad de los portugueses.

Durante la ceremonia, también intervino el presidente luso, Marcelo Rebelo de Sousa, quien garantizó que mantendrá la colaboración institucional con el Gobierno, pero avisó de que tendrá el desafío de construir un “apoyo mayoritario” en el Parlamento.

“Esto implica un diálogo que tiene que ser mucho más exigente”, señaló.

Montenegro se convirtió en primer ministro de Portugal tras vencer con un resultado muy ajustado en las elecciones del pasado 10 de marzo como candidato de la coalición Alianza Democrática, liderada por la formación que preside, el Partido Social Demócrata (PSD).

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