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Ciudad del Vaticano, 1 dic (EFE).- El papa Francisco visitará la República Democrática del Congo y a Sudán del Sur del 31 de enero al 5 de febrero del próximo año, después de que este viaje, previsto inicialmente para inicios de julio, tuviera que ser aplazado por ser una visita que se prevé muy exigente ante sus problemas de movilidad.

El Vaticano confirmó hoy el que será el primer viaje del próximo año para Francisco, en el que pasará tres días en la RD. del Congo y otros tres en Sudan del Sur.

El aplazamiento del viaje en junio pasado, un mes antes de que se produjese, fue un auténtico mazazo para los organizadores y autoridades de ambos países, pues ya estaba todo organizado, incluidas las estructuras donde se celebrarían las misas y otros actos.

Según el programa, en el que se han reducido los desplazamientos debido a sus problemas por el dolor de rodilla, el papa llegará el 31 de enero a Kinshasa, donde se reunirá con el presidente Félix Tshisekedi y otras autoridades.

Al día siguiente se celebrará una misa en el aeropuerto de la ciudad “Ndolo” y en la nunciatura habrá dos encuentros, el primero con las víctimas con las víctimas de los conflictos en el país y con los representantes de algunas obras de caridad.

Francisco tendrá también reuniones con jóvenes en el estadio de los Mártires de la capital y un encuentro de oración con los religiosos del país en la catedral de Nuestra Señor del Congo.

En Yuba, después de la ceremonia de bienvenida, se reunirá con el presidente de la República Salva Kiir Mayardit en el palacio presidencial, a la que seguirá un encuentro con los vicepresidentes y con las autoridades.

También se reunirá con desplazados internos y celebrará una misa en el mausoleo de John Garang.

En Sudan del Sur estará acompañado con el arzobispo de Canterbury, Justin Welby, y el moderador de la Iglesia de Escocia, Jim Wallace, ya que ese país cuenta con una importante presencia de anglicanos.

En un videomensaje enviado a esos países en junio pasado, tras el aplazamiento, el papa expresó su pesar por haberse visto “obligado a posponer esta visita tan deseada y esperada” y aseguró que llevaba a sus habitantes en el corazón “más que nunca” por “el sufrimiento que habéis sentido durante tanto tiempo”.

Y denunció “la explotación, la violencia y la inseguridad que sufren, especialmente en el este de la República Democrática del Congo, donde continúan los enfrentamientos armados, causando sufrimientos innumerables y dramáticos, agravados por la indiferencia y la conveniencia de muchos”.

Asimismo, recordó que “Sudán del Sur, agotado por la violencia y la pobreza, espera hechos concretos en el proceso de reconciliación nacional”.

Francisco pidió a los dirigentes políticos de estas naciones “pasar página para abrir nuevos caminos, caminos de reconciliación, caminos de perdón, caminos de convivencia pacífica y desarrollo”, y destacó que “es necesario deponer las armas, superar rencores, escribir nuevas páginas de fraternidad”.

Sera el primer viaje de un papa a Sudán del Sur, mientras que la visita del pontífice argentino a la RDC se producirá 37 años después de la visita de san Juan Pablo II.

El pontífice vuelve a África después de su visita en 2015 a Kenia, Uganda y República Centroafricana y en 2019 a Mozambique, Madagascar y Mauricio.

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