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Banjul, 6 feb (EFE).- La Comisión Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos (ACHPR), un órgano de la Unión Africana (UA) con sede en Gambia, condenó hoy el “uso excesivo de la fuerza” contra los manifestantes que protestan desde el pasado domingo contra el aplazamiento de las próximas elecciones presidenciales de Senegal.

“A la Comisión le preocupan las detenciones de opositores políticos y el uso excesivo de la fuerza y de gases lacrimógenos por parte de las fuerzas del orden para reprimir las manifestaciones”, señaló la institución en un comunicado.

“La Comisión condena las graves restricciones impuestas por estos Estados contra al derecho de la libertad de reunión y manifestación pacífica de las fuerzas del orden”, añadió el documento, que también lamentó el arresto de “alrededor de diez” activistas de la República Democrática del Congo (RDC) mientras protestaban el pasado sábado.

Las protestas se desataron en Senegal un día después de que el presidente del país, Macky Sall, anunciase este sábado el aplazamiento de las elecciones, previstas originalmente para el 25 de febrero.

El mandatario defendió su decisión por “la polémica sobre una candidata cuya doble nacionalidad (francesa y senegalesa) fue revelada tras ser publicada la lista definitiva”, algo que la Constitución senegalesa no permite a los aspirantes presidenciales.

Según Sall, ese descubrimiento reveló un “presunto caso de corrupción de jueces” que puso en cuestión el proceso de selección de candidaturas.

Un total de 105 de los 165 parlamentarios de Senegal votaron anoche a favor de posponer las elecciones hasta el próximo 15 de diciembre, una decisión que, según aseguró a EFE el destacado opositor senegalés Moustapha Mamba Guirassy, su coalición de partidos llevará al Consejo Constitucional para su revisión.

Muchos parlamentarios opositores no pudieron votar, después de un acalorado debate en el que las fuerzas de seguridad echaron del edificio a varios de esos diputados.

Este movimiento supone de facto la extensión de la Presidencia de Sall, cuyo segundo y último mandato permitido por la Constitución senegalesa está previsto que caduque el próximo 2 de abril.

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