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Buenos Aires, 20 mar (EFE).- El producto interno bruto (PIB) de Argentina acumuló el año pasado una contracción del 1,6 %, en contraste con el crecimiento del 5 % en 2022, y registró en el cuarto trimestre de 2023 una caída del 1,9 % con respecto al tercer trimestre, informaron este miércoles fuentes oficiales.

Asimismo, entre octubre y diciembre pasado el PIB retrocedió un 1,4 % en relación al último trimestre de 2022, informó este miércoles el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).

La incertidumbre económica, la creciente inflación, la depreciación de la moneda argentina, la retracción del consumo, las trabas para importar bienes de producción y la severa sequía que golpeó al sector agroindustrial dibujaron el complejo escenario en el que la actividad económica discurrió el año pasado.

De los 17 sectores que conforman el PIB, en ocho de ellos se observó una caída de actividad en 2023.

Entre los sectores de peso, destacaron los retrocesos en la agricultura (-20,2 %), la actividad financiera (-3,7 %), la industria (-2,1 %) y el comercio (-0,5 %).

Asimismo, se registraron retrocesos en varios componentes del PIB.

El año pasado la oferta global se contrajo un 0,8 %, debido a la contracción del 1,6 % del PIB y un avance del 2,2 % en las importaciones de bienes y servicios.

La demanda global retrocedió 0,8 %, con una bajada del 1,9 % en la formación bruta de capital fijo y una caída del 6,7 % en las exportaciones, mientras que el consumo privado creció apenas un 1,1 % y el consumo público avanzó el 1,2 %.

De acuerdo a los economistas privados que mensualmente consulta el Banco Central argentino para su informe de expectativas, en 2024 la economía argentina se contraerá un 3,5 %.

Diversos indicadores oficiales y privados relativos a la economía muestran fuertes desplomes de la actividad en los primeros meses del año, en medio del severo ajuste fiscal emprendido por el Gobierno de Javier Milei, quien asumió la Presidencia argentina el pasado 10 de diciembre.

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