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París, 6 feb (EFE).- El Centro Pompidou de París se convertirá en una gran “constelación” de exhibiciones, actividades artísticas y asociaciones con otros museos, desde una colaboración con el Louvre al estreno de una nueva sucursal en Seúl, durante las extensas obras que mantendrán cerradas sus puertas entre 2025 y 2030.

Será una forma de “reinventar la utopía del centro”, afirmó hoy su presidente, Laurent Le Bon, en una conferencia de prensa en la que desveló las grandes líneas con las que el Pompidou mantendrá su actividad en el periodo de cierre.

La gran mudanza en la institución de arte contemporáneo -que además de la parte museística también incluye servicios como una biblioteca- comenzará a finales de 2024, aunque no será hasta el verano de 2025 cuando cierre completamente sus puertas por un periodo de cinco años.

Las renovaciones, que incluyen una gran reestructuración y la retirada del amianto del emblemático edificio inaugurado en 1977 y diseñado por Renzo Piano y Richard Rogers, están valoradas en 260 millones de euros que serán financiados por el Estado francés.

En el quinquenio de obras, la colección del Pompidou, que incluye unos 140.000 elementos, la propuesta del centro será transformarse en una “constelación” con espacios repartidos por París, pero también por el resto de Francia y del globo.

Una sede fundamental será el Grand Palais parisino, actualmente también en obras de cara a albergar pruebas olímpicas este 2024, que acogerá cuatro exposiciones al año con el sello del Pompidou.

Entre ellas, Le Bon avanzó una dedicada a los escultores y pintores Niki de Saint Phalle y Jean Tinguely y otra gran exposición sobre el último periodo de Henri Matisse (1941-1954), ambas en 2026.

Para finales de ese mismo año, el Louvre acogerá y mostrará una selección de obras en torno a la noción de objeto. Con ese museo, bromeó hoy Le Bon, lo del Pompidou “no es una asociación, sino una historia de amor”.

La colección del centro, que recibe más de tres millones de visitas al año, también se repartirá durante los años de cierre por otras instituciones igualmente icónicas de la capital gala, como el museo de l’Orangerie o el de Orsay.

Al programa de actividades también se suman las sedes que el Centro Pompidou tiene por otras ciudades francesas, como Metz, y las internacionales, como las de Málaga o Shangái, que acaban de renovar sus respectivos acuerdos por un periodo de cinco años.

También será un periodo de estrenar nuevas delegaciones, como el KANAL-Centre Pompidou de Bélgica en el horizonte de 2025 o el Centre Pompidou Hanwha-Seúl en Corea del sur.

La actividad internacional se nutrirá igualmente de exposiciones itinerantes, como la de la retrospectiva de Brancusi que el Pompidou inaugurará en su sede en París esta primavera, y acuerdos con otras instituciones, como la Fundación La Caixa en España para organizar varias muestras.

El programa se presentó después de que el Centro alcanzara un acuerdo con los sindicatos mayoritarios de trabajadores a finales de enero, después de tres meses de paros intermitentes de conflicto por las condiciones para los empleados durante el largo hiato.

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