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Lima, 25 ene (EFE).- El primer ministro de Perú, Alberto Otárola, acudió este miércoles por sorpresa al Parlamento para reunirse con la mesa directiva del Congreso, en medio de la grave crisis política y social por la que atraviesa el país, donde las protestas antigubernamentales han cobrado la vida de más de 60 personas.

Sin previo aviso, Otárola ingresó pocos minutos después de las 12.00 hora local (19.00 GMT) a la sede del Legislativo, en el centro histórico de Lima, luego de participar de una sesión del Consejo de Ministros.

El primer ministro llegó acompañado de los titulares de Defensa, Interior y Justicia, para sostener un encuentro con la mesa directiva del Congreso, que preside el conservador José Williams.

El Consejo de Ministros estuvo reunido esta mañana en el Palacio de Gobierno, donde estuvo también presente la presidenta Dina Boluarte, quien este martes pidió una “tregua nacional” a los manifestantes que piden su renuncia.

En una conferencia con la Asociación de Prensa Extranjera del Perú (APEP), Boluarte reiteró también su apoyo a la Policía Nacional (PNP) en su actuación para controlar las protestas antigubernamentales y atribuyó “el caos” que han provocado estas a “grupos radicales”.

Además, la jefa de Estado se mostró confiada en que el Congreso aprobará el proyecto de ley que presentó el Ejecutivo para adelantar las elecciones generales para 2024, aunque los manifestantes exigen que los comicios se celebren este año.

Las protestas antigubernamentales, que arrancaron en diciembre tras el fallido autogolpe del exmandatario Pedro Castillo, suman 62 personas fallecidas, entre víctimas directas de enfrentamientos, un policía y muertes relacionadas a las protestas.

En total, 45 personas que participaban en las protestas fallecieron fruto de enfrentamientos, mientras que un policía murió tras ser quemado vivo por manifestantes. A estas víctimas, se suman nueve decesos en sucesos relacionados con los paros, según datos de la Defensoría del Pueblo.

La oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) confirmó también la muerte de cuatro haitianos que no pudieron recibir asistencia médica por los bloqueos de carreteras y Unicef la de un bebe nonato, cuya madre, embarazada de 7 meses, no llegó a tiempo al hospital. La Policía confirmó también dos muertes más en la norteña región de La Libertad.

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