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Viña del Mar (Chile), 27 feb (EFE).- El cantante español Enrique Ramil, uno de los más ovacionados en esta edición del Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar, aseguró esta martes que el público chileno “te hace emocionar” y que poder expresar su arte en el mítico escenario de la Quinta Vergara es ya de por sí tanto un sueño hecho realidad.

En una entrevista con EFE previa a su segunda actuación, el artista gallego expresó su ilusión por la posibilidad de que la prestigiosa gaviota corone su lista de reconocimientos pero insistió en que su esperanza final es que su canción, “la última vez”, de carácter inspirador y letra comprometida con la diversidad llegue al mayor número de personas y les ayude.

“De repente me decían los fans de Chile preséntate a Viña del Mar y también mi equipo de México. Y a mí me daba como miedo pensar que no estaba preparado y que se me viniera grande si de repente nos seleccionaban. Escribimos una canción, la enviamos y me llamaron y aquí estamos. Todavía lo estoy como gestionando emocionalmente”, explica.

De la primera actuación en la Quinta Vergara “me quedo con la gente, con el público. Estoy satisfecho con la respuesta porque me emocioné mucho de ver que pedían la gaviota”, agrega el artista nacido en Ares, una pequeña localidad del norte de España.

Sobre el tema, que escribió con su equipo en México, donde actualmente vive, Ramil explicó que buscaba saltar los estereotipos, saltar la barrera del movimiento LGTBI+ al que pertenece, y contar una historia “que pudiera inspirar a todo el mundo, tocar los corazones y sobre todo, el mensaje de que todo es posible”.

“De que si trabajas y te esfuerzas siempre hay una posibilidad de que salgan las cosas adelante. Empezamos a hablar de eso, encontrar una canción que diera fuerza, que te decidiera, que te apoyara en el momento ese de decir ya esta línea ya no se cruza más. ¿A partir de hoy? Pues esto ya no va así. Me respetas, me tratas como me merezco”, afirmó.

“Hablando con Paty y con Ángela, empezamos a hablar de mi adolescencia porque la canción empezó un poco por ahí y nos dimos cuenta que tampoco tenemos una vida tan diferente. Al final, casi todos los seres humanos terminamos con el mismo tipo de miedos, esa especie de necesidad de aceptación, el miedo a brillar por lo que pueda decir tu entorno de tu diferencia”, agrega.

Un objetivo, que a tenor de lo visto en el primer día de la Quinta Vergara y la respuesta que está teniendo en redes sociales, sobre todo en Latinoamérica, parece que va camino de conseguirlo ya que la canción está calando, tanto del interior del colectivo LGTBI+ como en otro tipo de público.

“Yo creo que más allá de la gaviota, que es algo que tampoco era exactamente mi objetivo, porque obviamente hay mucha gente. La sensación que yo tengo de la gente que me escribe, que me cuenta que la escucha es que se sienten identificados, que sienten como que les da fuerza”.

“Al final creo que lo más importante es llegar al mayor número de personas posible, más allá del premio, que obviamente en mi estantería quedaría genial la gaviota. Pero es verdad que lo más importante al final es que le guste al público”, reiteró.

Respecto a su debut en el festival más antiguo y prestigioso de Latinoamérica, admite que en el primer ensayó le superó la emoción, pero que cuando se subió a la tablas para actuar ante “el monstruo”, el calor que sintió le atemperó y fue como un sueño de cine hecho realidad.

“El primer día de ensayos me superó porque me emocioné muchísimo por todo el proceso, ver desde que escribes una canción hasta que la ves ya con bailarines, con músicos, con el equipo, iluminación, con muchísima gente trabajando para que salga todo bien”, agregó.

“El público chileno me ha tratado siempre muy bien. Esta es la segunda vez que vengo a Chile, la primera vine para un concierto y vino muchísima gente. Es algo que yo ya sentía, el cariño del público chileno, pero ahora de repente es mucha más gente, gente que se encontró, que no me conocía de nada y tuve muy buena respuesta. Fue precioso”, recalcó.

Sobre sus posibilidades de alzar el viernes la Gaviota, Ramil -que planea volver a Chile y actuar también en regiones- dice que el concurso está muy apretado por la calidad pareja de los seis aspirantes e insiste en más allá de que todo el mundo sueña con el premio “intento no enfocarme ahí, porque el premio ya de entrada es llegar aquí, aunque suene tópico”, concluye.

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