Publicidad

Riad, 12 ene (EFE).- Tras la clasificación para la final de la Supercopa de España, eliminando al Valencia en los penaltis (1-1 y 4-3), el Real Madrid se centra esta jueves en la recuperación de los futbolistas que acabaron tocados y cansados tras dicho partido y pendiente de las pruebas médicas a Lucas Vázquez, Eduardo Camavinga y Éder Militao para que aclaren la magnitud de sus respectivos problemas físicos.

Por su parte, los tocados Fede Valverde, quien sufrió varios golpes durante el encuentro, y Dani Carvajal y Ferland Mendy, que llegaron justos a la semifinal por problemas musculares y debido a las lesiones durante la misma tuvieron que forzar para entrar al terreno de juego, harán reposo y tratamiento de los mismos con el objetivo de llegar en plenas condiciones a la final del domingo.

El resto de jugadores convocados por el italiano Carlo Ancelotti para la Supercopa realizarán el trabajo de esta jornada en las instalaciones del hotel de concentración del conjunto blanco en Riad, el JW Marriott.

Una jornada de trabajo en la que el Real Madrid vivirá pendiente de las pruebas que se les realicen a los tres jugadores que tuvieron que dejar el terreno de juego del estadio Rey Fahd de forma prematura.

El primero fue un Lucas Vázquez que ya es baja segura para la final y al que, según pudo saber EFE de fuentes del conjunto blanco, se le realizarán este jueves o el viernes pruebas radiológicas para determinar el alcance de su lesión, en una acción en la que pisó mal con el pie derecho y la pierna se le quedó clavada. Las primeras exploraciones concluyeron que sufre un esguince de tobillo, pero no será hasta dichas pruebas cuando se conozca con certeza.

Una hoja de ruta que se repetirá con un Camavinga que sufrió un fuerte golpe en la rodilla derecha y que, por ello, volvió al hotel del Real Madrid tras el partido cojeando de forma ostensible.

Por su parte, Militao, quien se retiró del terreno de juego por una leve conmoción cerebral, será sometido este jueves a un escáner en un hospital de Riad, ya que, aunque desde el club aseguran que se encuentra bien, han de seguir el protocolo establecido para los golpes en la cabeza.

Con este parte médico afronta el Real Madrid una jornada de recuperación en la que por la noche conocerán quién será su rival en la final de la Supercopa de España del próximo domingo, el Betis o el Barcelona.

Publicidad