Publicidad

Ana Tuñas Matilla

Dubái, 5 dic (EFE).- La ministra para la Transición Ecológica de España, Teresa Ribera, está convencida de que la cumbre del clima de Dubái, COP28, dará señalas claras para el declive de los combustibles fósiles, única forma de garantizar la seguridad climática del planeta.

“Tengo la convicción de que todo el mundo quiere que salga bien esta conferencia” porque el primer balance del Acuerdo de París deja una certeza clara: se han reducido las emisiones y el riesgo de incremento de la temperatura respecto a lo que ocurría antes, pero todavía no estamos en línea para garantizar limitar el calentamiento a 1,5 grados, señala la ministra en una entrevista con EFE.

Por eso, “es muy importante que las conclusiones que saquemos de esa evaluación sirvan para seguir desarrollando ese proceso y que no quede en vía muerta”, como ocurrió en Egipto (COP27).

Entre los aspectos más difíciles de concretar, destacan cómo acelerar la caída de la oferta y consumo de los combustibles fósiles y cómo asegurar la financiación climática ampliando la base de contribuyentes, según Ribera, que aboga por incorporar al lenguaje de las cumbres el concepto de “quien contamina paga”.

Nuevo carbón, fuera ya

“Necesitamos dar señales claras para que haya un declive en el uso de las energías fósiles, que veamos el horizonte de salida de las energías fósiles, sino es imposible que podamos garantizar la seguridad climática e, incluso, el suministro energético a precios asequibles”, según la ministra.

Ese declive debe ir acompañado de un aumento de la capacidad renovable y de una mejora en la eficiencia energética, subraya la ministra, voz en Dubái de la presidencia española del Consejo de la UE.

El mandato negociador de la UE en esta COP, recuerda, pasa por ir hacia el fin de los combustibles fósiles, que es de donde sale una muy buena parte de las emisiones, y que sabemos que debe ser paulatino, y por los subsidios que reciben pues “el dinero debemos dedicarlo a otra cosa”, como afrontar la pobreza energética o garantizar un suministro asequible, limpio y seguro.

Respecto a la posibilidad de salir de Dubái con un calendario de abandono de los combustibles fósiles, Ribera lo ve difícil pero confía en que habrá “señales cualitativas muy potentes que irán más allá (…) de lo que fueron los primeros avances, todavía muy tímidos, en Glasgow” (cumbre que empezó a incluir alusiones al decaimiento fósil).

Por tipo de combustible, aboga por poner fin ya a las nuevas inversiones en carbón y “orientar” al declive constante de la producción y consumo de gas y petróleo, que tendrán que ir reduciendo su presencia, aunque “hasta dentro de unos años no podemos pensar en su fin”.

Lo que sí hay que plantear es si necesitamos nuevas inversiones en infraestructuras de petróleo y gas porque pueden acabar siendo “activos varados que generen problemas financieros para el conjunto de la economía mundial” y haya sido “tirar el dinero”.

El papel de EEUU o China

Preguntada por la posición que mantienen al respecto grandes potencias como Estados Unidos o China, ha señalado que es normal que cada país “intente reflejar en su posición de negociación las prioridades y las preocupaciones domésticas”.

“Esto explica porqué para Estados Unidos no representa un problema hablar de eliminación de nuevo carbón, pues no tiene la menor intención de abrir nuevas plantas de carbón, pero sí es un elemento sensible para China”.

Tampoco defienden lo mismo Noruega y Emiratos Árabes, aunque ambos son productores de gas y petróleo, “pero mi convicción es que tenemos margen suficiente como para poder pasos adelante muy significativos” en cuanto a combustibles fósiles.

Financiación

En financiación, dijo que hasta ahora habíamos trabajado en hipótesis de financiación climática que solamente se fijaban en las transferencias de recurso público de países industrializados a países vulnerables.

Ahora, toca abrir el debate de cómo se transforma el conjunto del sistema financiero mundial, en especial los bancos de desarrollo, y cómo ampliar la base de contribuyentes, tanto públicos como privados.

El hecho de que la Presidencia de la COP28 empezara con el acuerdo sobre el fondo de pérdidas y daños a los países más vulnerables a los efectos del cambio climático “ha ayudado a recuperar la confianza a liberar tiempo de negociación”, ha aplaudido.

Respecto a la cuestionada figura del presidente de la COP28, Sultán Al Yaber, ha señalado que sólo hay que vigilar dos cosas, que sea un mediador honesto que recoge y promueve el sentir de las partes para sacar el máximo de esta negociación, y que no sea alguien que se quede solo “con una parte de la lectura de la realidad que favorezca a unos frente a otros”.

Publicidad