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Madrid, 8 feb (EFE).- La organización Ecologistas en Acción (EA) ha mostrado su satisfacción con la aprobación por el Parlamento Europeo (PE) de una resolución que muestra la preocupación de Europa por la decisión de Noruega de avanzar con prospecciones de minería submarina en el Ártico, actividad que pondría en riesgo los ecosistemas marinos.

Desde EA en España consideran que la decisión de Noruega de iniciar las indagaciones en el Ártico, pondrían comprometer unos 280.000 kilómetros cuadrados demarcados para esta actividad destructiva.

La resolución recibió 523 votos a favor y 34 en contra, y hace un llamamiento a la Comisión Europea y a los Estados miembro para promover una moratoria a esta actividad destructiva, posición que apoyan España, Francia o Alemania, entre otros, en las reuniones de la Autoridad Internacional de los Fondos Marinos (ISA).

Esta resolución del PE es importante ante la próxima reunión de la ISA que se realizará el próximo mes de julio en Kingston (Jamaica).

Desde Ecologistas en Acción piden al Gobierno español que sigan apoyando el llamamiento del PE, y se suma a las advertencias de la comunidad científica, organizaciones de la sociedad civil, numerosas empresas y de sectores como el pesquero, energético, automovilístico o tecnológico, potenciales consumidores de los minerales que Noruega busca explotar.

El portavoz de Ecologistas en Acción, Joám Evans, ha señalado que a pesar de que España ya apoya la moratoria junto a otros 24 países, “es fundamental mejorar la coordinación entre ministerios y que la delegación española se muestre más contundente en favor de una moratoria a nivel mundial en las próximas sesiones de la ISA”.

Y demandan más liderazgo para impedir que países con intereses en la minería submarina como Noruega, ejerzan presiones para la adopción de un código minero que permitiría allanar el camino para la explotación de vastas zonas de los océanos.

Entre otra de las zonas con máximos intereses para la minería submarina está la conocida como Clarion-Clipperton, ubicada entre México y Hawái.

Desde EA recuerdan que la minería submarina es “una línea roja que no debe cruzarse” al tratarse de una actividad industrial con potenciales impactos irreversibles, como la disrupción del mayor sumidero de carbono del planeta, la liberación de gases de efecto invernadero, la contaminación de los sedimentos en la cadena trópica en un hábitat aún poco conocido.

Las ongs Amigos de la Tierra, Greenpeace, SEO/BirdLife, WWF, junto con Ecologistas en Acción y la coalición internacional Deep Sea Conservation Coalition, se han dirigido a la vicepresidenta tercera del Gobierno español y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera, para que sitúe entre las prioridades de la agenda medioambiental internacional española en 2024 lograr una moratoria de la minería submarina.

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