Recife (Brasil), 30 dic (EFE).- El exjuez y precandidato presidencial brasileño Sergio Moro afirmó este jueves que aún sin comenzar la contienda electoral de 2022 sufre un ataque de noticias falsas, en el que es acusado de favorecer al actual mandatario, Jair Bolsonaro, del que fue su ministro de Justicia.

“La campaña ni siquiera ha comenzado, pero todos los días crean ‘fake news’ (noticias falsas) en mi contra. Ya intentaron asociarme con Odebrecht, ahora me acusan de ayudar al cambista (Alberto) Youssef”, declaró Moro en un vídeo publicado en su perfil de Twitter y que masivamente repercutía en las redes sociales.

Youssef, apuntado como el principal cambista de la operación anticorrupción “Lava Jato”, comandada por Moro, habría aportado dinero en 2018 para la campaña presidencial del senador Álvaro Días, quien en la segunda vuelta apoyó a Bolsonaro y es el presidente de Podemos, el partido de derecha al que se afilió el exjuez.

“Miren, por el amor de Dios, solo hay una verdad aquí: hice arrestar a Yousseff. No una, dos veces”, subrayó Moro, quien recordó que como juez de la Lava Jato también ordenó la prisión del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, del exjefe de Diputados Eduardo Cunha y del exgobernador de Río de Janeiro Sergio Cabral, entre otros.

“Hice arrestar a mucha gente. Siempre por la corrupción y el blanqueo de capitales”, concluyó Moro en el vídeo, sin mencionar que así como ordenó la prisión de Youssef también en su calidad de juez anticorrupción homologó dos acuerdos de delación premiada en las que el cambista fue beneficiado con reducción de la pena.

El vídeo fue grabado un día después de una entrevista concedida por Moro a la emisora Radio Capital en la que cometió un lapsus y llegó a afirmar que quién “combatió al PT (Partido de los Trabajadores) de una forma mucho más efectiva y eficaz fue la Lava Jato”.

Inmediatamente después de su afirmación, Moro reaccionó y aclaró que la Lava Jato “apenas descubrió los esquemas de corrupción y mostró lo que es el PT verdaderamente”.

La declaración fue interpretada por algunos medios como una forma indirecta de Moro admitir que el objetivo de la Lava Jato no era el combate a la corrupción y sí sacar al PT de la disputa electoral con la prisión de su líder Lula, lo que benefició a Bolsonaro, quien después nombró a Moro como ministro de Justicia.

Moro salió del Gobierno en 2020 tras un intercambio de acusaciones con el presidente, en las que el exjuez dijo que el mandatario quería interferir en el comando de la Policía Federal, al parecer para beneficiar al senador Flavio Bolsonaro, su hijo mayor e investigado por corrupción.

La Corte Suprema llegó a considerar este año que la actuación de Moro en la Lava Jato fue “parcial” y anuló varias condenas proferidas por el entonces juez, entre ellas la de Lula, quien recuperó sus derechos políticos y es líder de las encuestas de intención de voto de cara al pleito presidencial de 2022.

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