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Sídney (Australia), 3 abr (EFE).- La familia de la australiana Zomi Frankcom, una de las siete cooperantes asesinadas durante un ataque aéreo perpetrado el martes en Gaza, aseguró este miércoles que la mujer “estaría devastada” si su muerte paraliza la ayuda, después de que la ONG World Central Kirchen (WCK) suspendiera sus operaciones.

“Zomi estaría devastada si este incidente, pese a lo trágico, previene que la ayuda sea entregada a aquellos que la necesitan por organizaciones como WCK”, reza la emotiva carta que la familia de la australiana ha compartido con el diario Sydney Morning Herald tras la muerte de Frankcom.

La australiana fue una de las siete personas fallecidas durante una misión de WCK en Gaza, cuando el convoy humanitario en el que viajaban fue disparado hasta tres veces por un dron israelí en la ciudad de Deir al Balah, en el centro del enclave, pese a que los autos estaban marcados con el logotipo de la organización.

La oenegé, fundada por el conocido chef español José Andrés, anunció después que suspendía sus operaciones en Gaza, mientras el cocinero español afincado en EE.UU. afirmó hoy que los siete fallecidos eran “lo mejor de la humanidad”.

Los siete cooperantes, la propia Frankcom, el palestino Saifeddin Issam Ayad Abutaha, el polaco Damian Soból, el canadiense-estadounidense Jacob Flickinger y los británicos John Chapman, James Henderson y James Kirby, “lo arriesgaron todo por la actividad más fundamentalmente humana: compartir nuestra comida con los demás”, señaló el chef en un artículo publicado por The New York Times.

La familia de la australiana, nacida en Sídney en 1980 y “llena de vida”, según la misiva, afirma asimismo que la cooperante colaboraba con WCK desde 2018, a raíz de la erupción del Volcán de Fuego en Guatemala, y que para ella “no había ninguna organización como World Central Kitchen. Sentía pasión por lo que hacen”.

Un informe preliminar del Ejército israelí concluyó este miércoles que el ataque contra el convoy de WCK no tuvo “la intención de dañar a los trabajadores humanitarios” y se debió a una “identificación errónea”.

Por su parte, el primer ministro australiano, Anthony Albanese, aseguró hoy que pidió a su homólogo israelí, Benjamin Netanyahu, un proceso “claro y transparente” para esclarecer la muerte de los siete cooperantes durante una conversación telefónica tras el ataque. EFE

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